top of page
Buscar


Renuncia a tu orgullo
El orgullo no siempre aparece como arrogancia evidente. Algunas veces se manifiesta cuando nos cuesta pedir perdón, cuando necesitamos tener siempre la razón, cuando sentimos que ciertas tareas están por debajo de nosotros, cuando nos molesta que otro reciba el reconocimiento o cuando esperamos constantemente que los demás cedan primero. Pablo presenta frente a todo esto el ejemplo más grande de humildad: Jesucristo. Él no comenzó hablando simplemente de una actitud positiva,


Cuando señalas el pecado y olvidas el tuyo
Es fácil reconocer con rapidez aquello que está mal en la vida de otra persona. Podemos señalar su carácter, decisiones, pecados, manera de hablar o conducta y sentir que tenemos claridad para explicar todo lo que debería cambiar. Sin embargo, Pablo dirige la mirada hacia quien está señalando y le hace una confrontación mucho más personal: “tú que juzgas haces lo mismo”. El problema no era reconocer que ciertas conductas eran pecado; Pablo mismo había hablado claramente acerc


Sé el primero en reconciliarte
Jacob y Esaú no se habían separado por una diferencia pequeña. Detrás de aquel encuentro existían engaño, heridas familiares, enojo y muchos años de distancia. Jacob había engañado a su padre y recibido la bendición que Isaac pensaba dar a Esaú; después tuvo que huir porque su hermano quería matarlo. Ahora, muchos años más tarde, Jacob sabía que volvería a encontrarse con él. Tenía razones para sentir temor, pero ya no podía seguir viviendo únicamente huyendo de aquella histo


Cuida tus intenciones
Simón vio algo extraordinario y quiso tenerlo también. A primera vista, desear participar de algo relacionado con la obra de Dios podría parecer positivo. El problema estaba en aquello que sucedía dentro de su corazón. Intentó comprar con dinero el poder que había visto manifestarse por medio de los apóstoles. Pedro no se concentró solamente en su propuesta; fue directamente a la raíz: “tu corazón no es recto delante de Dios”. Este episodio nos recuerda que Dios no observa ún


Ora por tus hijos
Job comprendía algo que todo padre termina descubriendo: no podemos controlar completamente la vida de nuestros hijos. Sus hijos ya tenían sus propias casas, celebraban juntos y tomaban sus propias decisiones. Job no podía acompañarlos a cada lugar ni saber todo lo que ocurría en sus corazones, pero había algo que continuaba haciendo: los presentaba delante de Dios. Su preocupación espiritual por ellos no terminó cuando crecieron. Esto nos recuerda que la responsabilidad de u


Fortalece a alguien
David estaba atravesando una de las temporadas más difíciles de su vida. Saúl lo perseguía para matarlo, obligándolo a esconderse y vivir constantemente bajo amenaza. Jonatán no podía terminar aquella persecución, cambiar inmediatamente el corazón de su padre ni sacar a David de todas sus dificultades. Sin embargo, hizo algo profundamente valioso: fue hasta donde David estaba. Hay momentos en los que pensamos que, si no podemos solucionar el problema de alguien, entonces no t


¿Qué tan ocupado estás en tu salvación?
Vivimos ocupados en muchas cosas. Trabajamos, hacemos planes, atendemos responsabilidades, pensamos en el dinero, la familia, la salud, nuestros proyectos y el futuro. Podemos invertir años preparando aquello que necesitaremos para esta vida y dedicar muy poco tiempo a pensar en nuestra condición espiritual. Por eso las palabras de Pablo deberían detenernos: “ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor”. Pablo está hablando a creyentes y los llama a tomar seriamente su c


Tu trabajo no es en vano
Hay temporadas en las que trabajamos, servimos, sembramos y perseveramos, pero los resultados parecen demasiado pequeños. Una persona puede esforzarse durante años por sacar adelante a su familia, trabajar con honestidad sin recibir reconocimiento, servir en la iglesia sin que muchos lo noten, enseñar la Palabra sin saber cuánto está produciendo o ayudar constantemente a otros sin recibir siquiera un agradecimiento. Cuando los resultados no son visibles, puede aparecer una pr


Levántate y vuelve a intentarlo
Hay momentos en los que una persona simplemente se siente agotada de intentarlo. Quizá un proyecto no funcionó, una puerta volvió a cerrarse, una relación atraviesa dificultades, los resultados no llegaron como esperábamos o llevamos demasiado tiempo luchando con la misma situación. Después de varios intentos fallidos podemos comenzar a pensar: “Ya no puedo más”. Elías conoció un momento parecido. Después de haber vivido acontecimientos extraordinarios, terminó huyendo, cansa


Cuando el corazón está inquieto
Hay momentos en los que aparentemente todo continúa con normalidad, pero por dentro el corazón está inquieto. Pensamos demasiado en el futuro, imaginamos lo que podría salir mal, esperamos una noticia, enfrentamos cambios que no escogimos o simplemente sentimos que existen demasiadas cosas fuera de nuestro control. Jesús conocía perfectamente esa clase de inquietud. Cuando dijo a sus discípulos: “No se turbe vuestro corazón”, ellos estaban entrando en una etapa que no compren


La oración cambia nuestra manera de enfrentar los problemas
Josafat recibió una noticia alarmante: un gran ejército venía contra Judá. La Biblia no presenta a un hombre indiferente ante el peligro; dice claramente que “tuvo temor”. Sin embargo, hizo algo importante con ese miedo: “humilló su rostro para consultar a Jehová”. Antes de permitir que el temor dirigiera todas sus decisiones, buscó a Dios. Esto nos enseña que sentir preocupación frente a un problema no significa necesariamente falta de fe. La diferencia está en lo que hacemo


La paz en medio de la tormenta
Los discípulos estaban obedeciendo a Jesús cuando comenzó la tormenta. No habían llegado allí por rebeldía ni porque hubieran tomado una dirección equivocada. De hecho, Jesús mismo les había dicho que pasaran al otro lado. Sin embargo, mientras navegaban, apareció una tempestad tan fuerte que la barca comenzó a llenarse de agua. Esto nos recuerda algo importante: estar siguiendo a Dios no significa vivir sin dificultades. Podemos encontrarnos exactamente donde debemos estar y


Jesús enseñó a amar al enemigo
Amar a quienes nos aman parece natural. Lo difícil comienza cuando pensamos en la persona que nos lastimó, habló mal de nosotros, nos traicionó, actuó injustamente o continúa tratándonos con desprecio. Jesús llevó el amor mucho más allá de la reciprocidad. Dijo: “Amad a vuestros enemigos”. No estaba enseñando que debemos aprobar el mal, negar una injusticia o permanecer indefensos ante el abuso. Estaba enseñando que el comportamiento de otra persona no debe determinar en qué


Cuida tus días de abundancia
En los tiempos difíciles solemos recordar con facilidad cuánto necesitamos a Dios. Cuando falta el dinero, aparece una enfermedad, enfrentamos incertidumbre o una puerta parece cerrada, oramos con intensidad y buscamos su dirección. Pero Deuteronomio presenta otro peligro que puede pasar inadvertido: olvidarnos de Dios precisamente cuando las cosas comienzan a ir bien. Israel estaba por entrar en una tierra donde tendría alimento, casas, ganado y recursos. Moisés no les dijo


Cuida tu buena reputación
Hay cosas que pueden comprarse con dinero, pero una buena reputación no es una de ellas. Puede tomar años construirla y solamente unas cuantas decisiones equivocadas dañarla. Por eso Proverbios declara que “de más estima es el buen nombre que las muchas riquezas”. Tener un buen nombre no significa ser famoso ni conseguir que todo el mundo hable bien de nosotros. Significa vivir de tal manera que quienes realmente nos conocen puedan asociar nuestro nombre con honestidad, respo


Celebra con los demás
Hay momentos en los que alguien cercano recibe exactamente aquello que nosotros también deseábamos. Un amigo consigue una oportunidad que llevamos tiempo esperando, un familiar compra aquello que nosotros todavía no podemos tener, alguien anuncia una buena noticia mientras nosotros atravesamos una temporada difícil, o vemos cómo otra persona alcanza una meta por la que también hemos trabajado. Es precisamente en esos momentos cuando la instrucción de Pablo se vuelve muy práct


Cumple tus promesas
Prometer algo es fácil; cumplirlo puede ser mucho más difícil. En un momento de emoción, necesidad o entusiasmo podemos decir: “Yo lo voy a hacer”, “cuenta conmigo”, “mañana te lo entrego”, “te voy a ayudar” o “te prometo que voy a cambiar”. Pero después pasan los días, aparecen otras responsabilidades y aquello que aseguramos que haríamos queda olvidado. Eclesiastés nos recuerda que nuestras palabras tienen peso. En su contexto, el pasaje habla específicamente de los votos h


Comparte las cargas
Todos atravesamos temporadas en las que la carga parece demasiado pesada. Puede ser una preocupación familiar, una dificultad económica, la pérdida de alguien, una responsabilidad agotadora, un problema en el matrimonio, una crisis inesperada o simplemente una etapa en la que muchas cosas se acumularon al mismo tiempo. En esos momentos es fácil encerrarnos y pensar que debemos resolverlo todo solos. Sin embargo, la vida cristiana nunca fue diseñada para vivirse de manera aisl


Tu historia puede convertirse en ayuda para alguien más
Hay experiencias que jamás hubiéramos escogido vivir. Pérdidas, decepciones, problemas familiares, dificultades económicas, temporadas de soledad, puertas cerradas o momentos en los que parecía que nuestra vida había cambiado completamente. Algunas experiencias dejan recuerdos que permanecen durante años. Sin embargo, cuando Dios nos sostiene en medio de ellas, nuestra historia puede adquirir un nuevo propósito: aquello que aprendimos mientras atravesábamos el dolor puede ayu


La inconformidad puede contagiarse
Coré no guardó su inconformidad solamente en su corazón. Comenzó a compartirla, encontró personas dispuestas a escucharla y terminó reuniendo a doscientos cincuenta hombres influyentes para levantarse contra Moisés y Aarón. Lo que pudo haber comenzado como un descontento personal terminó convirtiéndose en una rebelión colectiva. Esta historia nos recuerda que nuestras actitudes rara vez permanecen únicamente dentro de nosotros. La inconformidad, cuando se alimenta y se compar
bottom of page
