top of page
Tesoros en el cielo
(Mateo 6:19-20)
19 No os hagáis tesoros en la tierra, donde la polilla y el orín corrompen, y donde ladrones minan y hurtan; 20 sino haceos tesoros en el cielo, donde ni la polilla ni el orín corrompen, y donde ladrones no minan ni hurtan.
Buscar


Recordar la resurrección que cambia todo
Lectura bíblica: Lucas 24:5–6 En una pequeña ciudad, un niño llamado Samuel acompañaba a su familia cada domingo a la iglesia. Había escuchado muchas veces la historia de Jesús: cómo sanaba enfermos, cómo amaba a todos… y también cómo murió en la cruz. Pero había algo que aún no lograba entender completamente: la resurrección. Un día, en la escuela, la maestra pidió que dibujaran algo importante para ellos. Algunos dibujaron a sus familias, otros a sus mascotas. Samuel dibujó


Cuando el enemigo quiere tomar el control
Lectura bíblica: 1 Pedro 5:8 En una escuela tranquila estudiaba un niño llamado Matías . Era alegre, obediente y siempre procuraba hacer lo correcto. Le gustaba ayudar en casa, respetar a sus maestros y llevarse bien con todos. Pero hubo una semana en la que algo empezó a cambiar. No fue de golpe. Fue poco a poco. Un día, un compañero le habló mal. Matías sintió enojo. “Respóndele igual”, pensó. Y lo hizo. Otro día, su mamá le pidió ayuda en casa. —Ahorita —respondió con mole


Trabajar para el Señor con todo el corazón
Lectura bíblica: Colosenses 3:23 En una escuela muy organizada estudiaba un niño llamado Isaac . Era tranquilo, obediente… pero había algo que no le gustaba hacer: esforzarse más de lo necesario . Si había tarea, la hacía rápido. Si había que limpiar, lo hacía a medias. Si participaba en algo, cumplía… pero sin mucho ánimo. —Con que esté listo, ya —decía. Un sábado, en la iglesia, anunciaron algo especial. —Niños, vamos a preparar una presentación para el próximo domingo —dij
No lastimar a nadie
Lectura bíblica: Efesios 4:29 En un grupo de tercer grado estudiaba un niño llamado Andrés . Era inteligente, rápido para responder y siempre tenía algo que decir. Pero también tenía algo que no todos notaban al principio. Sus palabras podían ser muy duras. Un día, durante la clase, la maestra pidió leer en voz alta. Le tocó a una niña llamada Camila . Comenzó a leer… pero se equivocaba en algunas palabras. Se trababa. Se ponía nerviosa. Algunos niños empezaron a reír bajito.
Dar con amor a quienes más lo necesitan
Lectura bíblica: Proverbios 22:9 En una escuela primaria, una niña llamada Valeria escuchó algo que nunca había escuchado antes. Ese día, la maestra llevó unas imágenes y comenzó a hablar de otros países. —Niños —dijo con voz suave—, hay lugares en el mundo donde muchos pequeños no tienen suficiente comida, ni medicinas, ni ropa. Algunos viven con enfermedades como la malaria y pasan días sin comer bien. El salón quedó en silencio. Valeria miraba las imágenes. Niños con ropa
No solo aprender… sino vivir la Palabra
Lectura bíblica: Mateo 4:4 En una escuela cristiana estudiaba un niño llamado Gael . Era responsable, cumplido y siempre entregaba todas sus tareas. Había algo en lo que destacaba mucho: memorizar versículos . Cada semana, la maestra dejaba un texto bíblico para aprender. Y Gael siempre era el primero en decirlo perfectamente. —Muy bien, Gael —decía la maestra—. Excelente trabajo. Sus compañeros lo admiraban. —¿Cómo te los aprendes tan rápido? —le preguntaban. —Solo los repit
Un amigo debe mostrarse amigo
Lectura bíblica: Proverbios 17:17 En una primaria muy alegre estudiaba un niño llamado Emiliano . Era divertido, le gustaba hacer reír a los demás y casi siempre estaba rodeado de compañeros. Tenía muchos conocidos… pero había un niño con el que compartía más tiempo: Ramiro . Jugaban juntos en el recreo, se sentaban cerca en el salón y siempre hacían equipo en las actividades. Un día, la maestra anunció un concurso de dibujo. El ganador representaría a la escuela en un evento
Cuidado con querer lo que no es tuyo
Lectura bíblica: Lucas 12:15 En una escuela muy ordenada estudiaba un niño llamado Sebastián . Tenía diez años y le gustaban mucho los juguetes, especialmente los nuevos y llamativos. Un lunes, un compañero llamado Bruno llegó con algo que llamó la atención de todos. Era un carrito a control remoto. No era un carrito cualquiera. Tenía luces, hacía sonidos y podía girar muy rápido. Todos los niños se acercaron. —¡Está increíble! —decían. Sebastián también se acercó. Sus ojos
No hacer trampas
Lectura bíblica: Proverbios 11:1 En una escuela muy activa estudiaba un niño llamado Mateo . Tenía diez años y le gustaba mucho competir. Siempre quería ganar, ya fuera en juegos, carreras o exámenes. Un día la maestra anunció algo importante: —Mañana tendrán un examen sorpresa. El salón se llenó de murmullos. Mateo sintió nervios. No había estudiado lo suficiente. Esa tarde, al llegar a casa, intentó repasar un poco, pero se distrajo y no avanzó mucho. Al día siguiente, cuan
El gozo de compartir a Jesús
Lectura bíblica: Lucas 15:10 En una escuela llena de niños y risas estudiaba un niño llamado Josué . Tenía diez años y le gustaba mucho ir a la iglesia con su familia. Cada domingo aprendía historias de la Biblia, pero había algo que comenzó a tocar su corazón. Un día su maestro dijo: —Dios se alegra cuando alguien recibe a Jesús en su corazón. Esa frase no salió de su mente. Durante toda la semana pensaba: “¿Y si alguien de mi escuela no conoce a Jesús?” “¿Y si yo puedo habl
La batalla no es contra personas
Lectura bíblica: Efesios 6:12 En una escuela llena de ruido y movimiento estudiaba un niño llamado Leonel . Tenía diez años y era muy bueno en matemáticas, pero había algo con lo que batallaba mucho: se enojaba fácilmente cuando alguien lo molestaba . En su salón había un niño llamado Diego que a veces se burlaba de él. —Mira, ahí viene el genio —decía en tono de burla. Algunos niños se reían. Leonel fingía que no le importaba, pero por dentro se sentía mal. Un día, durante
Ser un buen ejemplo para otros
Lectura bíblica: 1 Timoteo 4:12 En una escuela muy activa estudiaba un niño llamado Isaac . Tenía diez años y le gustaba mucho participar en clase, ayudar a sus compañeros y hacer bien sus tareas. Sus maestros siempre notaban que Isaac era respetuoso, pero él no pensaba que eso fuera algo importante… simplemente hacía lo que creía correcto. Un día llegó un nuevo alumno al salón. Se llamaba Samuel . Era tímido, hablaba poco y no conocía a nadie. Durante el recreo, varios niños
No pagar mal con mal
Lectura bíblica: Romanos 12:17 En una escuela primaria vivía cada día una historia diferente. Entre los alumnos estaba un niño llamado Elías . Tenía diez años y era tranquilo, le gustaba dibujar y casi siempre evitaba meterse en problemas. Pero había algo que le costaba mucho: cuando alguien lo trataba mal, sentía ganas de desquitarse . En su salón había un niño llamado Raúl . A veces se burlaba de otros, hacía comentarios molestos y le gustaba provocar a los demás. Un día, d
Ser pacificadores en lugar de peleadores
Lectura bíblica: Mateo 5:9 En una escuela cercana vivía un niño llamado Adrián . Tenía diez años y le gustaba mucho jugar fútbol durante el recreo. Cada día, cuando sonaba la campana del descanso, los niños corrían al patio con un balón. Adrián siempre participaba en los partidos porque le encantaba correr y anotar goles. Pero ese día el partido comenzó diferente. Los equipos estaban muy emocionados. Todos querían ganar. En medio del juego, Bruno pateó el balón con fuerza y
Aprender a pedir perdón
Lectura bíblica: Efesios 4:32 En un barrio tranquilo vivía un niño llamado Tomás . Tenía diez años y le gustaba mucho armar cosas con bloques de construcción. Podía pasar horas construyendo casas, torres y ciudades imaginarias. Su mejor amigo se llamaba Andrés , y casi todas las tardes se reunían para jugar juntos. Un sábado por la tarde estaban construyendo una torre muy alta en la sala de la casa de Tomás. Habían trabajado casi una hora colocando cada pieza con cuidado. —Es
Cuando no sabes qué hacer, busca primero a Dios
Lectura bíblica: Santiago 1:5 En un pequeño pueblo vivía un niño llamado Daniel . Era alegre, curioso y siempre quería aprender cosas nuevas. Le gustaba mucho jugar fútbol, andar en bicicleta y pasar tiempo con sus amigos después de la escuela. Pero había algo que sus padres siempre le enseñaban: “Cuando no sepas qué hacer, habla con Dios primero.” Daniel escuchaba ese consejo muchas veces, pero todavía estaba aprendiendo lo que realmente significaba. Un viernes ocurrió algo
El valor de trabajar con responsabilidad
Lectura bíblica: Proverbios 14:23 A Adrián no le gustaba trabajar mucho. En casa siempre había algo que hacer: ayudar a barrer el patio, ordenar su cuarto, recoger los juguetes o ayudar a su papá cuando arreglaba algo. Pero Adrián casi siempre respondía igual. —Después lo hago… —Ahorita no… —Estoy cansado… Prefería sentarse a jugar o mirar videos. Su papá muchas veces le decía: —Hijo, aprender a trabajar es importante. Pero Adrián no entendía por qué. Pensaba: —Si alguien má
Cuando el camino parece difícil
Lectura bíblica: Proverbios 3:5–6 A Isaac le gustaba mucho jugar fútbol. Había estado entrenando durante semanas porque en la escuela se acercaba un torneo importante. Practicaba en el patio de su casa, corría en el parque y soñaba con jugar el día del partido. Pero unos días antes del torneo ocurrió algo que no esperaba. Mientras jugaba con sus amigos, tropezó y cayó fuerte. Se lastimó el tobillo. El doctor dijo que debía descansar varios días. Isaac sintió tristeza. —Justo
El silencio que también habla
Lectura bíblica: Romanos 12:10 A Bruno le gustaba mucho participar en clase. Siempre levantaba la mano rápido cuando el maestro hacía una pregunta. Le gustaba responder primero y demostrar que sabía las respuestas. Un día llegó un compañero nuevo llamado Tomás . Era tímido y hablaba muy despacio. Cuando el maestro le preguntó algo, Tomás intentó responder… pero se tardó en encontrar las palabras. Bruno comenzó a impacientarse. —¡Apúrate! —dijo en voz baja. Algunos compañeros
Cuando no entiendes lo que pasa, Dios sigue guiando
Lectura bíblica: Proverbios 3:5–6 A Sebastián le encantaba construir torres con bloques. Le gustaba ver cómo todo quedaba firme, ordenado y seguro. Un día, en la escuela, la maestra anunció algo inesperado: —Niños, mañana habrá un examen sorpresa. Sebastián sintió un nudo en el estómago. Él pensaba que tenía todo bajo control… pero ahora sentía miedo. Esa tarde estudió mucho, pero sentía nervios .Sentía presión. Sentía que tal vez algo iba a salir mal. Al día siguiente, dura
bottom of page
