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Devocionales para niños

Cuando nada sale como esperabas

Lectura bíblica: Salmos 34:17 A Nicolás  le encantaba dibujar. Soñaba con ganar el concurso de arte de su escuela. Durante días trabajó con cuidado: borró, volvió a pintar, eligió colores, hizo detalles. —Esta vez sí voy a ganar —se decía emocionado. El día del concurso llegó con su dibujo orgulloso bajo el brazo. Lo entregó, esperó con ilusión… y al final anunciaron a otro ganador. Nicolás sintió un nudo en la garganta. —¡No es justo! —pensó—. —Yo me esforcé más. Al llegar a

Escuchar a tiempo también es obedecer

Lectura bíblica: Efesios 6:1 A Diego  le gustaba hacer las cosas a su manera. No porque fuera malo, sino porque pensaba que él sabía mejor. —Ahorita lo hago… —Déjame después… —Yo sé cómo hacerlo… Eso decía cada vez que su mamá le pedía ayuda o su papá le daba una indicación. Una tarde, su papá le pidió: —Diego, guarda tu bicicleta antes de que oscurezca. —Sí, papá… —respondió sin mirarlo. Pero no lo hizo. Siguió jugando. Siguió distraído. Pensó que nada pasaría. Minutos despu

Lo que Dios ve por dentro

Lectura bíblica: Salmos 139:23–24 Camila estaba sentada en su cama con los brazos cruzados. Había tenido un día difícil. En la escuela se había enojado con una compañera. Dijo palabras que no debía decir. Luego fingió que no había pasado nada. —No fue tan grave… —se repetía—. Además, nadie se dio cuenta. Pero cuando llegó la noche, algo no la dejaba tranquila. Se sentía rara, incómoda, como cuando sabes que algo no estuvo bien aunque nadie te haya regañado. Su papá entró al c

Cuando la Palabra de Dios revela el corazón

Lectura bíblica: Hebreos 4:12 Había cosas que Andrés  no quería revisar. No eran visibles. No eran ruidos. No eran acciones grandes. Eran cosas que estaban dentro de su corazón . Andrés seguía haciendo lo correcto por fuera. Iba a la iglesia. Oraba de vez en cuando. Respondía bien cuando lo veían. Pero por dentro había algo distinto. Enojo guardado. Orgullo silencioso. Pensamientos que no agradaban a Dios. Actitudes que nadie notaba. —Mientras nadie se dé cuenta… —pensaba—, t

Un regalo que no se guarda... SE ENTREGA.

Lectura bíblica: Romanos 1:16 Había algo que Tomás  sabía muy bien… pero casi nunca decía. Conocía el amor de Dios. Conocía el perdón que había recibido. Conocía el Plan de Salvación. Pero cuando estaba con sus amigos, cuando hablaba con sus conocidos, cuando alguien preguntaba por Dios… se quedaba callado . —¿Y si se burlan? —¿Y si me dicen exagerado? —¿Y si ya no me hablan igual? Un día, un amigo cercano le contó algo que lo dejó inquieto. —A veces siento que mi vida no tie

Cuando la tentación toca la puerta

Lectura bíblica: 1 Corintios 10:13 Había un momento del día en el que Adrián  sabía que siempre fallaba. No era cuando todos lo veían. No era cuando estaba acompañado. Era cuando estaba solo . Sabía qué cosas no debía hacer, sabía qué pensamientos no debía alimentar, sabía qué decisiones no agradaban a Dios… pero aun así, la tentación regresaba . —Solo esta vez… —pensaba. —Nadie se va a dar cuenta… —Después le pido perdón a Dios… Ese día, Adrián cedió . Hizo lo que sabía que

Cuando caes… pero decides confiar

Lectura bíblica: Proverbios 24:16 Había una semana en la que Isaac  sentía que nada le salía bien. Había estudiado. Había intentado hacer las cosas correctamente. Había orado. Pero aun así, fracasó . Ese día recibió una mala noticia que no esperaba. Algo por lo que se había esforzado no resultó como quería. Sintió vergüenza. Sintió tristeza. Sintió ganas de rendirse. —¿De qué sirve confiar en Dios si todo sale mal? —pensó. Isaac llegó a casa en silencio. No quería hablar. No

Cuando el corazón se rebela

Lectura bíblica: 1 Samuel 15:23 Daniel estaba molesto. No quería hacer caso. No quería obedecer. No quería escuchar a nadie. —¡Siempre me dicen qué hacer! —decía con enojo—. —¡Yo quiero decidir por mí mismo! Cuando su papá le pedía ayuda, respondía mal. Cuando su mamá lo corregía, hacía gestos. Y cuando alguien le hablaba de Dios, cambiaba el tema. Un día, después de contestar con enojo, su papá lo llamó. —Daniel, ven un momento. Daniel fue con los brazos cruzados y la cara s

Cuando no saben qué hacer, podemos orar por ellos

Lectura bíblica: Salmos 34:18 Matías había notado algo diferente en las personas a su alrededor. Un vecino ya no saludaba. Una tía siempre estaba triste. Un compañero de la escuela se quedaba solo en el recreo. —Todos parecen cargando algo pesado… —pensó. Una tarde, mientras ayudaba a su abuela a acomodar la mesa, le preguntó: —Abuelita, ¿por qué hay personas que siempre están tristes aunque nadie las regañe o les haga algo? Su abuela lo miró con ternura y respondió: —Porque

Las palabras también dan testimonio

Lectura bíblica: Efesios 4:29 Ricardo no siempre se daba cuenta de cómo hablaba. A veces repetía palabras que escuchaba en la escuela. Otras veces hablaba con enojo cuando algo no salía como quería. Y sin pensarlo, su boca decía cosas que lastimaban. —¡Cállate! —¡Qué fastidio eres! —¡Siempre haces todo mal! Las palabras salían rápido…pero el daño se quedaba. Un día, después de decir algo muy grosero sin pensar, Ricardo notó que su hermana se quedó callada y se fue a su cuarto

No sueltes la mano de quien se está alejando

Lectura bíblica: Gálatas 6:1 Julián notó algo diferente en su primo desde hace varios días. Ya no quería orar. Ya no quería ir a la iglesia. Ya no hablaba igual. —Antes era diferente… —pensó Julián—. Algo no está bien. Un día, mientras caminaban juntos, Julián escuchó palabras que le dolieron. —Eso de la iglesia ya no me importa —dijo su primo—. Da igual lo que haga. Julián se quedó callado. No supo qué decir. Esa noche, Julián fue con su tía y le contó todo. —Tía… me preocup

Un nuevo año en las manos de Dios

Lectura bíblica: Salmos 118:24 Elías estaba sentado en la sala mientras escuchaba los cohetes y veía las luces del Año Nuevo por la ventana. —Mañana ya es otro año… —dijo en voz baja. En la mesa había comida, risas y planes. —Este año sí voy a cambiar —decía alguien. —Este año será mejor —decía otro. —Este año haremos muchas cosas nuevas —se escuchaba por todos lados. Pero Elías no estaba pensando solo en lo que venía…estaba pensando en todo lo que había pasado . Las cosas bu

Lo que escuchas también entra a tu corazón

Lectura bíblica: Colosenses 3:16 . Sebastián siempre llevaba audífonos. En la mañana. En la tarde. En su cuarto, con la puerta cerrada. —¿Qué estás escuchando? —preguntaba su mamá desde la cocina. —Nada… música —respondía rápido. Pero cuando su mamá se acercaba, Sebastián bajaba el volumen o se quitaba los audífonos de inmediato. Había canciones que escuchaba sin problema… pero había otras que prefería oír a escondidas . —No pasa nada —pensaba—. Nadie se da cuenta. Una tarde,

Cuida tus ojos, cuida tu corazón

Lectura bíblica: Salmos 101:3 Sebastián pasaba mucho tiempo frente a una pantalla. Cuando no era el celular, era la televisión. Cuando no era la televisión, era un video más. Y cuando alguien le decía que apagara la pantalla, respondía molesto: —Solo un ratito más… —Este no tiene nada malo… —Todos ven esto… Pero algo estaba cambiando en él. Sebastián empezó a contestar mal. A enojarse rápido. A repetir palabras que antes no decía. Y a perder las ganas de orar. Un día, su papá

Elige hacer el bien aunque otros no lo hagan

Lectura bíblica: Romanos 12:17 Ezequiel era un niño tranquilo, pero en la escuela había aprendido algo que no le estaba haciendo bien: responder con malicia cuando alguien lo trataba mal. —Si me empujan, yo empujo más fuerte —pensaba. —Si se burlan, yo me burlo peor. —Si me hacen algo, yo no me quedo callado. Un día, durante el recreo, un compañero le quitó su lugar en la fila. —¡Ey! ¡Ese era mi lugar! —gritó Ezequiel empujándolo. El problema creció. Hubo gritos. Hubo enojo.

De la mano de Dios, aun cuando cuesta

Lectura bíblica: Proverbios 3: 5–6 Gabriel estaba pasando por días difíciles. Nada había salido como esperaba. —¿Por qué todo me sale mal? —decía en voz baja. En la escuela, las cosas no iban bien. En casa, se sentía confundido. Y en su corazón, había miedo. Gabriel pensaba que confiar en Dios era fácil cuando todo estaba bien… pero ahora, cuando las cosas no salían como quería, se le hacía muy difícil. Una tarde, estaba sentado en la sala con la cabeza baja cuando su mamá se

No solo recordamos un nacimiento, celebramos a un Rey vivo

Lectura bíblica: Gálatas 4:4–5 En casa de Marco , la Nochebuena siempre era especial. Había comida, risas, luces encendidas y familiares llegando poco a poco. —¡Ya es Nochebuena! —decía Marco emocionado —¡Mañana es Navidad! Pero esa noche, mientras todos estaban ocupados, Marco notó algo distinto. Había mucho movimiento… pero poco silencio . Mucho hablar…pero poca reflexión . Marco se acercó a su mamá, que acomodaba la mesa. —Mamá —preguntó—, ¿por qué celebramos la Nochebuena

Bajo la protección de Dios cada día

Lectura bíblica: Salmos 91:1–2 Marco era un niño inquieto y curioso. Le gustaba salir, correr, jugar y hacer muchas cosas sin pensar demasiado en los peligros. —No pasa nada… —Yo puedo solo… —Eso nunca me va a pasar a mí… Eso decía muchas veces. Una tarde salió a jugar sin avisar. Cruzó la calle distraído, no miró bien y un coche frenó de golpe. No pasó nada grave… pero el susto fue grande. Cuando llegó a casa, su mamá lo estaba esperando. —Marco, ¿sabes cuánto me preocupé? —

Aprender a escuchar la voz de Dios

Lectura bíblica: 1 Samuel 3:10 Ricardo era un niño muy activo. Siempre estaba haciendo algo: jugando, hablando, preguntando, moviéndose de un lado a otro.Le gustaba divertirse, pero no le gustaba detenerse a escuchar . —Ricardo, recoge tus cosas —decía su mamá. —Ahorita… —respondía él sin voltear. —Ricardo, ven a cenar. —Ya voy… —contestaba, pero seguía jugando. Ricardo escuchaba las palabras…pero no ponía atención . Una tarde, después de llegar de la iglesia, su mamá notó al

Tu vida habla de Jesús

Lectura bíblica: Mateo 5:16 Samuel asistía a la iglesia desde pequeño. Conocía historias bíblicas, sabía orar y cantaba alabanzas. Pero en la escuela… se comportaba muy diferente . —¡Cállate! —decía cuando algo no le gustaba. —¡No me importa! —respondía de mala gana. —¡Eso no es mi problema! —gritaba a veces. Un día, durante el recreo, un compañero le dijo: —Oye, tú vas a la iglesia, ¿verdad? Samuel sonrió. —Sí, voy todos los domingos. El compañero lo miró serio y respondió:

🌈 Devocionales nuevos todos los días

¡Acompáñanos cada día con una historia diferente que enseña lo grande que es nuestro Dios!
Perfecto para niños y papás que quieren crecer en la fe.

Desde nuestro ministerio familiar, trabajamos con amor para ayudarte a crecer espiritualmente.

¡Dios te bendiga y te acompañe en cada paso!

Contacto

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Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
(Proverbios 22:6)

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