Lo que alimentas crece dentro de ti
- Tesoros en el cielo

- hace 5 días
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Lectura bíblica: Gálatas 5:16
A Isaac le gustaba mucho jugar videojuegos después de la escuela.
Al principio solo jugaba un rato… pero con el tiempo empezó a jugar más.
Un día dejó de hacer su tarea por jugar.
Otro día dejó de orar
.Otro día se durmió tarde viendo videos.
No pasó de golpe.
Fue poco a poco.
Isaac empezó a estar más enojado.
Más distraído.
Más desobediente.
Un día, su mamá lo llamó.
—Hijo, necesitamos hablar.
Isaac ya sabía lo que venía.
Sintió incomodidad.
Sintió molestia.
Sintió ganas de decir: “No es para tanto”.
Su mamá no gritó. No lo regañó fuerte.
Solo le dijo:
—Te amo demasiado para dejar que formes hábitos que te dañen.
Isaac se quedó callado.
—La disciplina no es castigo —continuó ella—.—La disciplina es amor que corrige para que tengas un mejor futuro.
Esa frase se quedó en su mente todo el día.
Esa noche, en la iglesia, el maestro dijo algo que lo hizo pensar aún más:
—Dentro de nosotros hay dos cosas creciendo: —Lo espiritual… —Y lo que la Biblia llama la carne, que son los deseos que nos alejan de Dios.
Isaac pensó en sus días recientes.
Pensó en su enojo.
Pensó en su desorden.
Pensó en cómo había dejado de buscar a Dios.
Esa noche, mientras estaba en su cama, sintió algo en el corazón.
No era solo culpa.
Era deseo de cambiar.
Pero también tenía miedo.
—¿Y si no puedo? —pensó.
Entonces recordó algo que había escuchado:
No solo se trata de dejar lo malo… se trata de llenar el corazón de lo bueno.
Se sentó en su cama y habló con Dios.
—Señor, gracias porque me corriges cuando lo necesito y porque lo haces por amor. Ayúdame a aceptar la corrección con humildad y a formar hábitos que me acerquen a Ti. Enséñame a dejar los deseos que me alejan de tu voluntad y a llenar mi vida con tu palabra, tu presencia y tu amor. Quiero crecer espiritualmente y vivir de una manera que te agrade. En el nombre de Jesús, amén.
Al día siguiente no cambió todo perfecto.
Pero empezó con pequeños pasos.
Oró aunque tenía sueño.
Leyó un versículo aunque quería jugar.
Hizo su tarea antes de distraerse.
Hubo días difíciles.
Hubo días donde quiso regresar a lo mismo.
Pero cada vez que recordaba que la disciplina es amor… seguía intentándolo.
Con el tiempo, algo cambió dentro de él.
Tenía más paz.
Más control.
Más alegría.
Y entendió algo que nunca olvidaría:
Lo que alimentas, crece. Si alimentas lo espiritual, tu vida se acerca más a Dios. Si alimentas la carne, te alejas.
Aprendió que:
La disciplina no es un castigo. Es una herramienta que Dios usa para formarnos.
Aceptar corrección con amor es crecer. Y llenar el corazón de Dios es la única forma de vencer los malos hábitos.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: La disciplina forma buenos hábitos y fortalece tu vida espiritual.
¿Te cuesta aceptar cuando te corrigen?
¿Qué hábitos crees que te acercan a Dios?
¿Qué hábitos crees que te alejan de Dios?
¿Cómo puedes alimentar más tu vida espiritual?
Dios nos corrige porque nos ama. La disciplina nos ayuda a formar buenos hábitos y a dejar los hábitos que dañan nuestra vida espiritual. No basta solo con dejar lo malo; necesitamos llenar nuestra vida con lo espiritual: oración, Biblia, obediencia y comunión con Dios. Cuando alimentamos nuestro espíritu, los deseos de la carne pierden fuerza. Crear nuevos hábitos espirituales nos ayuda a vivir más cerca de Dios y a reflejar su carácter.
🎯 Reto de hoy:
Hoy cambia un hábito pequeño: ora, lee un versículo o haz algo que fortalezca tu espíritu.
Recuerda esto:
La disciplina es amor que te ayuda a crecer cerca de Dios.
Versículo clave: Gálatas 5:16
Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

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