Un corazón que sostiene la obra de Dios
- Tesoros en el cielo

- hace 7 días
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Colosenses 3:12
A Elías le gustaba armar rompecabezas grandes.
Le gustaba ver cómo cada pieza encontraba su lugar poco a poco.
Pero había algo que no le gustaba: esperar.
Un día, en la escuela, la maestra pidió que trabajaran en equipos.
A Elías le tocó con un compañero que tardaba mucho en escribir, borraba muchas veces y hacía preguntas a cada rato.
Elías empezó a sentirse incómodo.
—¿Por qué es tan lento? —pensó. —Si trabajara solo, ya habría terminado.
Conforme pasaban los minutos, el enojo empezó a crecer dentro de él.
Suspiraba fuerte.
Rodaba los ojos.
Se movía con desesperación.
Su compañero lo notó y bajó la mirada.
Al final del trabajo, Elías sintió algo extraño en el corazón.
No estaba feliz… aunque habían terminado.
Esa tarde, mientras caminaba con su mamá, le contó lo que había pasado.
Su mamá lo escuchó con calma y luego le dijo:
—A veces Dios permite que convivamos con personas diferentes para enseñarnos paciencia.
Elías frunció el ceño.
—Pero es difícil.
—Sí —respondió ella—. —Ser paciente es difícil… pero es parte de ser misericordioso y amoroso.
Esa noche, Elías recordó algo que escuchó en la iglesia:
Dios es paciente con nosotros.
Pensó en todas las veces que se equivocaba.
En las veces que tardaba en obedecer.
En las veces que hacía cosas mal.
Y aun así…Dios seguía amándolo.
Se quedó en silencio un momento.
Entonces entendió algo que lo hizo pensar diferente:
Si Dios tiene paciencia conmigo… yo también debo tener paciencia con otros, se inclino y oró:
Señor, gracias por tu paciencia conmigo cada día. Perdóname cuando me desespero o trato mal a otros. Ayúdame a tener un corazón lleno de misericordia y amor. Enséñame a responder con calma, a tratar bien a los demás y a reflejar tu carácter en mi forma de hablar y actuar. Quiero aprender a amar como Tú me amas. En el nombre de Jesús, amén.
Al día siguiente, volvió a trabajar con el mismo compañero.
Esta vez, cuando el niño borró y volvió a escribir, Elías respiró profundo.
—¿Quieres que te ayude? —le preguntó.
El niño lo miró sorprendido… y sonrió.
En ese momento, Elías sintió algo diferente en su corazón.
No era desesperación.
Era paz.
Y entendió algo que nunca olvidaría:
La paciencia es una forma de mostrar el amor de Dios. La misericordia es tratar a otros con el mismo amor que Dios nos da.
Aprendió que ser paciente no significa que todo sea fácil,significa elegir amar aun cuando cuesta.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Ser paciente es tratar a otros con el amor que Dios tiene contigo.
¿Te cuesta tener paciencia con otras personas?
¿Cómo te sientes cuando alguien es paciente contigo?
¿Crees que Dios es paciente con nosotros?
¿Cómo puedes mostrar paciencia hoy?
Dios nos llama a ser pacientes, misericordiosos y amorosos con todos. No todas las personas piensan igual, actúan igual o aprenden al mismo ritmo. La paciencia nos ayuda a tratar a otros con respeto y amor. Dios es paciente con nosotros cada día, nos perdona, nos enseña y nos da nuevas oportunidades. Cuando somos pacientes con otros, reflejamos el carácter de Cristo. La paciencia es una forma de mostrar misericordia y amor verdadero.
🎯 Reto de hoy:
Hoy intenta responder con paciencia aunque algo te moleste.
Recuerda esto:
Dios es paciente contigo, y quiere que tú también lo seas con los demás.
Versículo clave: Colosenses 3:12
Vestíos, pues, como escogidos de Dios, santos y amados, de entrañable misericordia, de benignidad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios