top of page

La bendición que dejé pasar

  • Foto del escritor: Tesoros en el cielo
    Tesoros en el cielo
  • hace 3 días
  • 3 Min. de lectura

Lectura bíblica: Mateo 6:33


A Samuelito le gustaba jugar desde que despertaba.


Saltaba de la cama directo a buscar sus juguetes.

Si tenía tiempo libre, prendía la televisión.

Si terminaba la tarea, corría a jugar.


Pero había algo que siempre dejaba para después: el devocional.


Su mamá cada mañana le decía con suavidad:


—Antes de empezar el día, vamos a leer un versículo.


Samuelito respondía:


—Al rato… —Después… —Ahorita no…


No odiaba a Dios.

No decía que no creía.

Simplemente lo dejaba para el final.


Un día su papá le preguntó:


—¿Por qué no quieres hacer el devocional?


—Es aburrido… —respondió sin pensar—. Prefiero jugar.


Su papá no se enojó. Solo dijo algo que lo hizo pensar:


—Lo que alimentas crece. Lo que descuidas se debilita.


Samuelito no entendió del todo.


Pero esa misma semana pasó algo.


En la escuela tuvo un problema con un amigo. Se sintió enojado y no supo cómo reaccionar. En la noche tuvo miedo por algo que escuchó en las noticias. No podía dormir tranquilo.


Se dio cuenta de algo:


Cuando venían momentos difíciles… no tenía versículos en su mente. No tenía palabras de Dios para sostenerse. No tenía fuerza espiritual.


Había estado dejando pasar cada mañana una oportunidad.


No era que Dios estuviera enojado con él. Era que él estaba siendo negligente.


Había cambiado minutos con Dios por minutos de entretenimiento.


Un sábado, mientras todos dormían, despertó temprano. Se sentó en la sala con su Biblia.


No sabía bien por dónde empezar.


Pero leyó.


Y algo pasó.


No fue emoción fuerte.

Fue calma.


Entendió algo que lo marcó:


El devocional no es una obligación pesada. Es una bendición diaria.


No hacerlo no significa que Dios deje de amarte. Pero sí significa que estás dejando de recibir lo que Él quiere darte.


Y comprendió algo más serio:


Ser negligente con Dios no es gritarle que no lo amas… es simplemente ignorarlo.


Desde ese día decidió cambiar algo.


Pero entendió que buscar a Dios primero cambia todo lo demás.


Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...

Enseñanza de hoy: No hacer tu devocional es perder una bendición.


  • ¿Te cuesta hacer tu devocional?

  • ¿Qué pones primero en tu día: juegos o a Dios?

  • ¿Has sentido que te falta paz cuando no buscas a Dios?

  • ¿Quieres crecer espiritualmente o quedarte débil?


Hacer el devocional no es una tarea para cumplir, es una oportunidad para crecer espiritualmente. Cuando decidimos no hacerlo por pereza o preferir otras cosas, estamos perdiendo una bendición. Dios quiere hablarnos, guiarnos y fortalecernos cada día. La negligencia espiritual no siempre se nota de inmediato, pero con el tiempo debilita nuestra fe. Buscar a Dios primero nos prepara para enfrentar los problemas, controlar nuestras emociones y caminar con sabiduría. Cada día sin buscarlo es una oportunidad perdida.


 🎯 Reto de hoy:

Levántate 10 minutos antes y dedica ese tiempo solo para Dios.


Recuerda esto:

Cuando buscas a Dios primero, todo lo demás se ordena mejor.


Versículo clave: Mateo 6:33

Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.


Es Hora de Orar...


🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈


 ¡Tenemos una buena noticia para ti!

 Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.

 Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶‍♂️🚶‍♀️💖



Beto Cristiano
Beto Cristiano

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Cuando haces lo correcto aunque nadie te vea

Lectura bíblica: Colosenses 3:23 A Mateo  le gustaba ayudar en la casa. A veces barría el patio, otras veces acomodaba sus juguetes. Pero un día pasó algo que lo puso a pensar. Su mamá había salido un

 
 
 
El tiempo que no vuelve

Lectura bíblica: Efesios 5:15–16 A Nicolás  le gustaba mucho usar la tablet. Al principio solo la usaba un rato para ver videos o jugar. Pero poco a poco ese rato se volvió más largo. Después de la es

 
 
 
¿Y a ti qué?

Lectura bíblica: Juan 21:22 A Tomás  le gustaba saberlo todo. Si dos personas hablaban bajito, él quería escuchar. Si alguien recibía un mensaje, quería saber de quién era. Si sus padres conversaban e

 
 
 

Comentarios


Desde nuestro ministerio familiar, trabajamos con amor para ayudarte a crecer espiritualmente.

¡Dios te bendiga y te acompañe en cada paso!

Contacto

c8748cef-fdad-4835-8d22-6a680b4a8076.png

Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
(Proverbios 22:6)

bottom of page