top of page

Cuida lo que entra al corazón de tus hijos

20 ago
3 min de lectura


Nuestros hijos reciben diariamente una enorme cantidad de mensajes. Lo que escuchan en la música, lo que miran en una pantalla, las conversaciones de sus amigos, las redes sociales, las series, los videojuegos y las personas que siguen pueden ir formando silenciosamente su manera de pensar. Por eso, cuidar a nuestros hijos no consiste solamente en saber dónde están o con quién salen; también debemos prestar atención a aquello que está entrando constantemente en su mente y en su corazón.


Proverbios enseña: “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón; porque de él mana la vida”. Aquello que entra repetidamente al corazón puede terminar influyendo en nuestros pensamientos, deseos, palabras y decisiones. Por eso no debemos considerar inofensivo todo lo que nuestros hijos consumen simplemente porque está de moda o porque todos sus amigos lo hacen. Una canción puede normalizar determinadas conductas, una serie puede presentar como bueno aquello que contradice la Palabra de Dios y ciertos contenidos pueden introducir ideas para las que nuestros hijos todavía no tienen la madurez necesaria.


Sin embargo, cuidar su corazón no significa solamente prohibir. Si nuestra única respuesta es decirles “eso no lo veas”, “eso no lo escuches” o “eso está mal”, quizá logremos controlar algunas cosas mientras son pequeños, pero no necesariamente estaremos formando discernimiento para cuando crezcan. Necesitamos conversar con ellos, preguntarles qué están escuchando, conocer lo que ven y enseñarles a evaluar el contenido a la luz de la Palabra de Dios. Nuestro propósito no debe ser criar hijos que solamente sepan obedecer una lista de restricciones, sino hijos que aprendan a preguntarse por sí mismos: “¿Esto me hace bien? ¿Qué está sembrando en mi corazón? ¿Esto agrada a Dios?”.


Tampoco podemos vigilar cada pantalla, conversación o influencia que encontrarán durante toda su vida. Llegará el momento en que tendrán que tomar decisiones sin nosotros a su lado. Por eso, además de establecer límites apropiados, necesitamos llenar su corazón con algo mejor: la Palabra de Dios. Ora con ellos, háblales de Cristo, escucha sus preguntas y crea en casa un ambiente donde puedan contarte lo que ven y escuchan sin temor a ser rechazados. Más que controlar cada aspecto de su vida, procura formar en ellos un corazón que conozca la verdad y pueda reconocer aquello que intenta apartarlo de ella.


Reflexión

No todo lo que entretiene a nuestros hijos necesariamente edifica su corazón. Como padres, necesitamos prestar atención sin caer en el miedo ni convertir el hogar únicamente en un lugar de prohibiciones. Nuestra responsabilidad es acompañarlos, enseñarles la verdad y ayudarlos a desarrollar discernimiento para que algún día puedan cuidar su propio corazón aun cuando nosotros no estemos presentes.


Preguntas para reflexionar

  • ¿Sabes realmente qué contenido están consumiendo tus hijos?

  • ¿Conoces la música, las personas y los mensajes que están influyendo en ellos?

  • ¿En tu hogar solamente existen prohibiciones o también conversaciones que enseñan discernimiento?

  • ¿Estás llenando su corazón con la Palabra de Dios tanto como te preocupas por aquello que quieres evitar?


Que este mensaje no se quede solo en una lectura, sino que te acompañe hoy. Dios conoce lo que necesitas, pero también observa el corazón con el que te acercas. Permanece firme, porque cuando tu oración es sincera, tu vida comienza a reflejar esa relación.


Este mensaje es parte del ministerio Tesoros en el Cielo, creado para edificar tu vida y acercarte más a Dios cada día. Nos leemos en el siguiente devocional.


Haz clic en la imagen si deseas saber cómo ser salvo y cómo puedes ir al cielo.
cómo puedo ir al cielo

facebook tesoros en el cielo
instagram tesoros en el cielo
youtube tesoros en el cielo
spotify tesoros en el cielo
spotify kids tesoros en el cielo

 
 
 

Comentarios


bottom of page