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Cuando Dios te encuentra ocupado

hace 25 minutos
3 min de lectura


Pedro y Andrés estaban echando las redes; Jacobo y Juan estaban trabajando junto a su padre. Ninguno aparece esperando desocupado a que comenzara una nueva etapa de su vida. Jesús los encontró en medio de responsabilidades reales y allí pronunció su llamado: “Venid en pos de mí”. Esto nos recuerda que Dios no necesita esperar a que nuestra agenda quede vacía para comenzar a tratar con nosotros. Puede llamarnos mientras trabajamos, administramos un negocio, criamos hijos, estudiamos, resolvemos responsabilidades o atravesamos una temporada especialmente ocupada. El problema no es tener responsabilidades; el peligro comienza cuando estamos tan ocupados que ya no tenemos disposición para escuchar y obedecer a Dios.


La respuesta de aquellos hombres también resulta desafiante. Mateo dice que dejaron las redes y siguieron a Jesús. El pasaje describe un llamado particular de Cristo a quienes serían sus discípulos, por lo que no significa que cada creyente deba abandonar literalmente su trabajo o su familia. Pero sí revela una verdad que alcanza a todo seguidor de Jesús: cuando Cristo llama, ninguna ocupación debe convertirse en una excusa permanente para posponer la obediencia. A veces decimos: “cuando tenga más tiempo buscaré a Dios”, “cuando termine este proyecto serviré”, “cuando mis hijos crezcan me involucraré”, “cuando mi situación económica mejore obedeceré”. Y podemos pasar años esperando una temporada ideal que nunca llega.


Seguir a Cristo tampoco significa despreciar nuestras responsabilidades cotidianas. Muchas veces precisamente allí podemos servirle. Tu trabajo, tu familia, tus capacidades, tus relaciones y los lugares que frecuentas pueden convertirse en espacios donde tu fe sea visible. Jesús les dijo a aquellos pescadores: “os haré pescadores de hombres”. Tomó hombres acostumbrados a las redes y comenzó a transformar el propósito de sus vidas. Dios también puede utilizar experiencias, capacidades y lugares ordinarios para cumplir propósitos que todavía no alcanzamos a ver. La pregunta no es únicamente si estás ocupado, sino si aquello que ocupa tus días está completamente cerrado a Dios o disponible para que Él lo utilice.


Tal vez no necesitas abandonar todo lo que haces; quizá necesitas dejar de utilizarlo como razón para mantener a Dios al margen. Hay personas con agendas llenas pero corazones disponibles, y también personas con tiempo libre que continúan posponiendo la obediencia. Lo decisivo es nuestra respuesta cuando Cristo nos llama a seguirlo, cambiar algo, servir, hablar de Él, abandonar un pecado o tomar en serio nuestra relación con Dios. No esperes a tener una vida sin responsabilidades para comenzar a vivir para el Señor. Jesús encontró a sus discípulos con las manos ocupadas, pero ellos estuvieron dispuestos a poner su vida entera a disposición de su llamado.


Reflexión

Estar ocupado no necesariamente significa estar fuera de la voluntad de Dios. El problema aparece cuando nuestras ocupaciones se vuelven tan importantes que ya no estamos dispuestos a detenernos, escuchar y obedecer.

Dios puede encontrarte justamente en medio de tu rutina. La pregunta es: si hoy te llama a dar un paso de obediencia, ¿tendrás espacio para responder?


Preguntas para reflexionar

  • ¿Tus responsabilidades te están acercando a Dios o se han convertido en una excusa para descuidarlo?

  • ¿Qué has estado posponiendo porque esperas tener algún día “más tiempo”?

  • ¿Hay algo que Dios ya ha puesto en tu corazón hacer y todavía no has obedecido?

  • ¿Están tu trabajo, capacidades y rutina disponibles para que Dios los utilice con un propósito mayor?


Que este mensaje no se quede solo en una lectura, sino que te acompañe hoy. Dios conoce lo que necesitas, pero también observa el corazón con el que te acercas. Permanece firme, porque cuando tu oración es sincera, tu vida comienza a reflejar esa relación.


Este mensaje es parte del ministerio Tesoros en el Cielo, creado para edificar tu vida y acercarte más a Dios cada día. Nos leemos en el siguiente devocional.


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