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Trabajar para el Señor con todo el corazón
Lectura bíblica: Colosenses 3:23 En una escuela muy organizada estudiaba un niño llamado Isaac. Era tranquilo, obediente… pero había algo que no le gustaba hacer: esforzarse más de lo necesario. Si había tarea, la hacía rápido. Si había que limpiar, lo hacía a medias. Si participaba en algo, cumplía… pero sin mucho ánimo. —Con que esté listo, ya —decía. Un sábado, en la iglesia, anunciaron algo especial. —Niños, vamos a preparar una presentación para el próximo domingo —dijo


No lastimar a nadie
Lectura bíblica: Efesios 4:29 En un grupo de tercer grado estudiaba un niño llamado Andrés. Era inteligente, rápido para responder y siempre tenía algo que decir. Pero también tenía algo que no todos notaban al principio. Sus palabras podían ser muy duras. Un día, durante la clase, la maestra pidió leer en voz alta. Le tocó a una niña llamada Camila. Comenzó a leer… pero se equivocaba en algunas palabras. Se trababa. Se ponía nerviosa. Algunos niños empezaron a reír bajito. A


No solo aprender… sino vivir la Palabra
Lectura bíblica: Mateo 4:4 En una escuela cristiana estudiaba un niño llamado Gael. Era responsable, cumplido y siempre entregaba todas sus tareas. Había algo en lo que destacaba mucho: memorizar versículos. Cada semana, la maestra dejaba un texto bíblico para aprender. Y Gael siempre era el primero en decirlo perfectamente. —Muy bien, Gael —decía la maestra—. Excelente trabajo. Sus compañeros lo admiraban. —¿Cómo te los aprendes tan rápido? —le preguntaban. —Solo los repito


Un amigo debe mostrarse amigo
Lectura bíblica: Proverbios 17:17 En una primaria muy alegre estudiaba un niño llamado Emiliano. Era divertido, le gustaba hacer reír a los demás y casi siempre estaba rodeado de compañeros. Tenía muchos conocidos… pero había un niño con el que compartía más tiempo: Ramiro. Jugaban juntos en el recreo, se sentaban cerca en el salón y siempre hacían equipo en las actividades. Un día, la maestra anunció un concurso de dibujo. El ganador representaría a la escuela en un evento i


Cuidado con querer lo que no es tuyo
Lectura bíblica: Lucas 12:15 En una escuela muy ordenada estudiaba un niño llamado Sebastián. Tenía diez años y le gustaban mucho los juguetes, especialmente los nuevos y llamativos. Un lunes, un compañero llamado Bruno llegó con algo que llamó la atención de todos. Era un carrito a control remoto. No era un carrito cualquiera. Tenía luces, hacía sonidos y podía girar muy rápido. Todos los niños se acercaron. —¡Está increíble! —decían. Sebastián también se acercó. Sus ojos br


No hacer trampas
Lectura bíblica: Proverbios 11:1 En una escuela muy activa estudiaba un niño llamado Mateo. Tenía diez años y le gustaba mucho competir. Siempre quería ganar, ya fuera en juegos, carreras o exámenes. Un día la maestra anunció algo importante: —Mañana tendrán un examen sorpresa. El salón se llenó de murmullos. Mateo sintió nervios. No había estudiado lo suficiente. Esa tarde, al llegar a casa, intentó repasar un poco, pero se distrajo y no avanzó mucho. Al día siguiente, cuand


El gozo de compartir a Jesús
Lectura bíblica: Lucas 15:10 En una escuela llena de niños y risas estudiaba un niño llamado Josué. Tenía diez años y le gustaba mucho ir a la iglesia con su familia. Cada domingo aprendía historias de la Biblia, pero había algo que comenzó a tocar su corazón. Un día su maestro dijo: —Dios se alegra cuando alguien recibe a Jesús en su corazón. Esa frase no salió de su mente. Durante toda la semana pensaba: “¿Y si alguien de mi escuela no conoce a Jesús?” “¿Y si yo puedo habla


La batalla no es contra personas
Lectura bíblica: Efesios 6:12 En una escuela llena de ruido y movimiento estudiaba un niño llamado Leonel. Tenía diez años y era muy bueno en matemáticas, pero había algo con lo que batallaba mucho: se enojaba fácilmente cuando alguien lo molestaba. En su salón había un niño llamado Diego que a veces se burlaba de él. —Mira, ahí viene el genio —decía en tono de burla. Algunos niños se reían. Leonel fingía que no le importaba, pero por dentro se sentía mal. Un día, durante el


Ser un buen ejemplo para otros
Lectura bíblica: 1 Timoteo 4:12 En una escuela muy activa estudiaba un niño llamado Isaac. Tenía diez años y le gustaba mucho participar en clase, ayudar a sus compañeros y hacer bien sus tareas. Sus maestros siempre notaban que Isaac era respetuoso, pero él no pensaba que eso fuera algo importante… simplemente hacía lo que creía correcto. Un día llegó un nuevo alumno al salón. Se llamaba Samuel. Era tímido, hablaba poco y no conocía a nadie. Durante el recreo, varios niños c


No pagar mal con mal
Lectura bíblica: Romanos 12:17 En una escuela primaria vivía cada día una historia diferente. Entre los alumnos estaba un niño llamado Elías. Tenía diez años y era tranquilo, le gustaba dibujar y casi siempre evitaba meterse en problemas. Pero había algo que le costaba mucho: cuando alguien lo trataba mal, sentía ganas de desquitarse. En su salón había un niño llamado Raúl. A veces se burlaba de otros, hacía comentarios molestos y le gustaba provocar a los demás. Un día, dura


Ser pacificadores en lugar de peleadores
Lectura bíblica: Mateo 5:9 En una escuela cercana vivía un niño llamado Adrián. Tenía diez años y le gustaba mucho jugar fútbol durante el recreo. Cada día, cuando sonaba la campana del descanso, los niños corrían al patio con un balón. Adrián siempre participaba en los partidos porque le encantaba correr y anotar goles. Pero ese día el partido comenzó diferente. Los equipos estaban muy emocionados. Todos querían ganar. En medio del juego, Bruno pateó el balón con fuerza y el


Cuando las palabras duelen más que piedras
Lectura bíblica: Mateo 12:36-37 Camilo era un niño alegre, inteligente y siempre con una sonrisa en el rostro. Pero algo había cambiado. En la escuela, los profesores notaban que respondía con sarcasmo. En casa, sus papás escuchaban cómo alzaba la voz y usaba palabras que nunca antes había dicho. —¡Cállate! —gritó un día a su primo cuando este no quiso prestarle un juguete. —¡Qué fastidio eres! —le dijo a su hermana menor, haciendo que ella se pusiera a llorar. Al principio,


Cuando no sabes qué hacer, busca primero a Dios
Lectura bíblica: Santiago 1:5 En un pequeño pueblo vivía un niño llamado Daniel. Era alegre, curioso y siempre quería aprender cosas nuevas. Le gustaba mucho jugar fútbol, andar en bicicleta y pasar tiempo con sus amigos después de la escuela. Pero había algo que sus padres siempre le enseñaban: “Cuando no sepas qué hacer, habla con Dios primero.” Daniel escuchaba ese consejo muchas veces, pero todavía estaba aprendiendo lo que realmente significaba. Un viernes ocurrió algo q


El valor de trabajar con responsabilidad
Lectura bíblica: Proverbios 14:23 A Adrián no le gustaba trabajar mucho. En casa siempre había algo que hacer: ayudar a barrer el patio, ordenar su cuarto, recoger los juguetes o ayudar a su papá cuando arreglaba algo. Pero Adrián casi siempre respondía igual. —Después lo hago… —Ahorita no… —Estoy cansado… Prefería sentarse a jugar o mirar videos. Su papá muchas veces le decía: —Hijo, aprender a trabajar es importante. Pero Adrián no entendía por qué. Pensaba: —Si alguien más


Cuando el camino parece difícil
Lectura bíblica: Proverbios 3:5–6 A Isaac le gustaba mucho jugar fútbol. Había estado entrenando durante semanas porque en la escuela se acercaba un torneo importante. Practicaba en el patio de su casa, corría en el parque y soñaba con jugar el día del partido. Pero unos días antes del torneo ocurrió algo que no esperaba. Mientras jugaba con sus amigos, tropezó y cayó fuerte. Se lastimó el tobillo. El doctor dijo que debía descansar varios días. Isaac sintió tristeza. —Justo


El silencio que también habla
Lectura bíblica: Romanos 12:10 A Bruno le gustaba mucho participar en clase. Siempre levantaba la mano rápido cuando el maestro hacía una pregunta. Le gustaba responder primero y demostrar que sabía las respuestas. Un día llegó un compañero nuevo llamado Tomás . Era tímido y hablaba muy despacio. Cuando el maestro le preguntó algo, Tomás intentó responder… pero se tardó en encontrar las palabras. Bruno comenzó a impacientarse. —¡Apúrate! —dijo en voz baja. Algunos compañeros


Cuando no entiendes lo que pasa, Dios sigue guiando
Lectura bíblica: Proverbios 3:5–6 A Sebastián le encantaba construir torres con bloques. Le gustaba ver cómo todo quedaba firme, ordenado y seguro. Un día, en la escuela, la maestra anunció algo inesperado: —Niños, mañana habrá un examen sorpresa. Sebastián sintió un nudo en el estómago. Él pensaba que tenía todo bajo control… pero ahora sentía miedo. Esa tarde estudió mucho, pero sentía nervios .Sentía presión. Sentía que tal vez algo iba a salir mal. Al día siguiente, dura


La música que llena tu corazón
Lectura bíblica: Filipenses 4:8 A Sebastián le gustaba mucho escuchar música. Mientras hacía tarea escuchaba música. Cuando iba en el carro escuchaba música. Cuando estaba solo en su cuarto también. Al principio escuchaba canciones que hablaban de alegría, de amistad y algunas que hablaban de Dios. Pero un día en la escuela unos compañeros le dijeron: —Escucha esta canción, está buenísima. Sebastián la escuchó. El ritmo era pegajoso. La melodía sonaba divertida. Pero la letr


Cuando haces lo correcto aunque nadie te vea
Lectura bíblica: Colosenses 3:23 A Mateo le gustaba ayudar en la casa. A veces barría el patio, otras veces acomodaba sus juguetes. Pero un día pasó algo que lo puso a pensar. Su mamá había salido un momento y antes de irse le dijo : —Mateo, por favor no tomes galletas del frasco hasta después de la cena. Mateo respondió rápido: —Está bien. Pero cuando se quedó solo en la cocina, vio el frasco sobre la mesa. Lo miró. Se acercó. Lo abrió un poquito. Pensó: —Solo una… Luego mi


El tiempo que no vuelve
Lectura bíblica: Efesios 5:15–16 A Nicolás le gustaba mucho usar la tablet. Al principio solo la usaba un rato para ver videos o jugar. Pero poco a poco ese rato se volvió más largo. Después de la escuela agarraba la tablet. Después de cenar también. Antes de dormir… otra vez. Cuando su mamá le decía: —Vamos a leer un libro. Nicolás respondía: —Después. Cuando su papá le decía: —¿Quieres salir a jugar fútbol? Contestaba: —Más tarde. Pero ese “más tarde” casi nunca llegaba. U
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