top of page
Buscar


CUMPLIR LO QUE PROMETES
A veces los niños hacen promesas muy rápido. Prometen ayudar, acompañar a alguien, compartir algo o hacer una actividad juntos. Lo dicen con sinceridad en ese momento, pero después se distraen, se olvidan o simplemente cambian de planes. El problema es que quizá tú olvidaste lo que prometiste… pero la otra persona no lo olvidó. Eclesiastés capítulo 5 versículo 5, dice: “Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas.” Un día, una niña vio a una compañera sentada sol


Hacer lo correcto aunque nadie te vea
A veces los niños se portan bien cuando hay un maestro, un padre o un adulto observándolos. Pero cuando creen que nadie los ve, sienten la tentación de hacer algo incorrecto porque piensan que no habrá consecuencias. Sin embargo, Dios nos enseña que hacer lo correcto no depende de quién nos esté mirando, sino de tener un corazón que quiera agradarlo a Él. Colosenses capítulo 3 versículo 23, dice: “Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los homb


No rendirse cuando algo es difícil
A veces los niños comienzan algo con mucho entusiasmo, pero cuando las cosas se complican quieren abandonar. Puede ser una tarea difícil, aprender algo nuevo, practicar un deporte o intentar mejorar en algo que no sale bien al principio. Pero Dios quiere enseñarte que muchas veces las cosas buenas requieren paciencia y esfuerzo. Gálatas capítulo 6 versículo 9, dice: “No nos cansemos, pues, de hacer bien; porque a su tiempo segaremos, si no desmayamos.” Un niño estaba aprendie


Confiar en Dios cuando tienes miedo
A veces los niños escuchan discusiones en casa y comienzan a sentir miedo. Escuchan palabras fuertes, ven a sus papás molestos o sienten tensión en el ambiente. Entonces empiezan a pensar muchas cosas en silencio: “¿Y si se separan?”, “¿Y si ya no estaremos juntos?”, “¿Y si todo cambia?”. Ese miedo puede llenar el corazón de tristeza y preocupación. Pero Dios quiere que recuerdes que Él sigue contigo aun en los momentos difíciles. Salmos capítulo 34 versículo 18, dice: “Cerca


Aprender a agradecer
A veces los niños se enfocan tanto en lo que no tienen que olvidan todas las cosas buenas que ya recibieron. Se quejan porque quieren algo nuevo, porque las cosas no salieron como esperaban o porque alguien más tiene algo diferente. Pero Dios quiere enseñarte a tener un corazón agradecido. Salmos capítulo 107 versículo 1, dice: “Alabad a Jehová, porque él es bueno; porque para siempre es su misericordia.” Un día, una niña fue con su familia a pasar la tarde al campo. Mientras


No presumir lo que tienes
A veces los niños quieren llamar la atención mostrando todo lo que tienen. Hablan demasiado de sus juguetes, de su ropa, de sus cosas nuevas o de lo que sus papás les compran. Sin darse cuenta, pueden hacer sentir mal a otros niños que no tienen lo mismo. Pero Dios nos enseña que la humildad vale más que querer presumir. Proverbios capítulo 27 versículo 2, dice: “Alábete el extraño, y no tu propia boca…” Un día, un niño llegó a la escuela con unos tenis nuevos que brillaban y


Cuando el enojo quiere controlar tu corazón
A veces el enojo comienza por cosas pequeñas. Una palabra, una burla, una injusticia o algo que no salió como esperabas puede hacer que tu corazón se llene rápidamente de frustración. Y cuando el enojo toma el control, puedes terminar tratando mal a personas que realmente no querías lastimar. Proverbios capítulo 15 versículo 1, dice: “La blanda respuesta quita la ira; mas la palabra áspera hace subir el furor.” Una tarde, varios niños estaban haciendo una fila para comprar ni


Pedir perdón cuando te equivocas
A veces los niños reaccionan mal cuando están molestos o frustrados. Dicen cosas hirientes, responden con enojo y después, aunque saben que actuaron mal, no quieren pedir perdón porque sienten vergüenza o porque el orgullo les dice que no lo hagan. Pero Dios quiere enseñarte que reconocer un error también es una muestra de valentía. Colosenses capítulo 3 versículo 13, dice: “Soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros…” Un día, varios niños estaban trabajando en un


Aprender a controlar tus impulsos
A veces los niños hacen cosas sin pensar porque quieren algo de inmediato. Pueden arrebatar, interrumpir, correr donde no deben o actuar por emoción sin detenerse a pensar en lo que puede pasar después. Pero Dios quiere enseñarte a controlar tus impulsos y actuar con sabiduría. Proverbios capítulo 25 versículo 28, dice: “Como ciudad derribada y sin muro es el hombre cuyo espíritu no tiene rienda.” Un día, durante una visita al zoológico, varios niños estaban observando a los


Cuando tus pensamientos te llenan de miedo
A veces los niños sienten miedo aunque no haya nada malo pasando en ese momento. Su mente comienza a imaginar cosas, pensar demasiado o preocuparse por lo que podría pasar. Poco a poco esos pensamientos llenan su corazón de inseguridad y temor. Pero Dios no quiere que vivas atrapado por el miedo. Isaías capítulo 41 versículo 10, dice: “No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo…” Una noche, un niño despertó por un ruido fuerte afuera


Amar a los demás con acciones
Muchas veces es fácil decir “te quiero” o “eres mi amigo”, pero Dios nos enseña que el amor no solo se demuestra con palabras. También se demuestra con acciones, ayudando, compartiendo, cuidando y tratando bien a los demás. 1 Juan capítulo 3 versículo 18, dice: “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.” Un día, durante el recreo, una niña vio que una de sus compañeras estaba sentada sola en una banca. Mientras los demás jugaban y corrían, el


No dejarte llevar por la presión de otros
A veces los niños saben que algo está mal, pero sienten presión por hacer lo mismo que los demás para no quedarse solos, para que no se burlen de ellos o para sentirse aceptados. Muchas veces el problema no empieza porque querían hacer lo malo, sino porque tuvieron miedo de decir “no”. Pero Dios quiere enseñarte a tomar buenas decisiones aunque otros hagan lo contrario. Romanos capítulo 12 versículo 2, dice: “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la re


Valorar lo que tienes
A veces los niños miran lo que otros tienen y comienzan a pensar que lo suyo no es suficiente. Quieren los juguetes más nuevos, la ropa de alguien más o cosas que ven en otros niños. Sin darse cuenta, dejan de agradecer por todo lo bueno que ya tienen. Pero Dios nos enseña a valorar y agradecer lo que Él nos ha dado. 1 Tesalonicenses capítulo 5 versículo 18, dice: “Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” Un día, una niña fue


Aprender a servir con alegría
A veces los niños ayudan solamente porque alguien se los pide. Lo hacen rápido, molestos o pensando que servir es algo aburrido. Pero Dios nos enseña que ayudar a otros y servir también puede hacerse con alegría y amor. Gálatas capítulo 5 versículo 13, dice: “Servíos por amor los unos a los otros.” Un sábado por la mañana, en la iglesia, varios niños estaban ayudando a acomodar sillas antes de comenzar una reunión. Algunos cargaban cosas, otros limpiaban y otros preparaban ma


Cuando hablar demasiado te mete en problemas
A veces los niños hablan sin pensar. Quieren contar todo rápido, interrumpen, dicen cosas que no debían o siguen hablando aun cuando ya comenzaron los problemas. Muchas veces las palabras salen tan rápido que después llegan los arrepentimientos. Pero Dios nos enseña que aprender a controlar la lengua también es una muestra de sabiduría. Proverbios capítulo 10 versículo 19, dice: “En las muchas palabras no falta pecado; mas el que refrena sus labios es prudente.” Un día, duran


Confiar en Dios cuando no entiendes
Hay momentos en los que los niños no entienden por qué pasan ciertas cosas. A veces oran por algo y no sucede como esperaban. Otras veces sienten tristeza, miedo o confusión porque las cosas cambian de repente. En esos momentos puede ser difícil confiar en Dios, especialmente cuando no entienden lo que está pasando. Proverbios capítulo 3 versículos 5 y 6, dice: “Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él en


Ser ejemplo para otros
A veces los niños piensan que sus acciones no afectan a nadie, pero muchas personas observan lo que hacen, cómo hablan y cómo se comportan. Sin darse cuenta, pueden influenciar a otros para bien o para mal. Dios quiere que aprendamos a ser un buen ejemplo en nuestra manera de vivir. 1 Timoteo capítulo 4 versículo 12, dice: “Sé ejemplo de los creyentes en palabra, conducta, amor, espíritu, fe y pureza.” Un día, durante una actividad en la escuela, varios niños comenzaron a cor


No seguir a otros cuando hacen lo malo
A veces los niños saben que algo está mal, pero aun así lo hacen porque otros también lo están haciendo. Muchas veces el miedo a quedarse solos o a que los demás se burlen hace que terminen siguiendo malas decisiones. Pero Dios quiere enseñarte a hacer lo correcto aunque otros hagan lo contrario. Éxodo capítulo 23 versículo 2, dice: “No seguirás a los muchos para hacer mal…” Un día, durante el recreo, varios niños comenzaron a lanzar piedras pequeñas hacia un árbol donde habí


No tratar mal a quienes te aman
A veces los niños son más amables con otras personas que con su propia familia. Hablan bien afuera de casa, pero responden mal a quienes más los quieren. Sin darse cuenta, pueden herir a las personas que siempre están ahí para cuidarlos y ayudarlos. Pero Dios nos enseña que debemos tratar con amor y respeto a quienes nos aman. Efesios capítulo 4 versículo 32, dice: “Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros…” Un día, un niño llegó cansado d


El peligro de pensar solo en ti
A veces algunos niños quieren que todo gire alrededor de ellos. Quieren escoger siempre el juego, ganar todo el tiempo o hacer solamente lo que ellos quieren. Sin darse cuenta, empiezan a ignorar cómo se sienten los demás. Pero Dios nos enseña que un buen corazón también aprende a pensar en otras personas. Filipenses capítulo 2 versículo 4, dice: “No mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros.” Un día, una niña llevó su pelota favorita al
bottom of page
