top of page

Las palabras también dan testimonio

  • Foto del escritor: Tesoros en el cielo
    Tesoros en el cielo
  • 4 ene
  • 3 Min. de lectura

Lectura bíblica: Efesios 4:29


Ricardo no siempre se daba cuenta de cómo hablaba.


A veces repetía palabras que escuchaba en la escuela. Otras veces hablaba con enojo cuando algo no salía como quería. Y sin pensarlo, su boca decía cosas que lastimaban.


—¡Cállate!

—¡Qué fastidio eres!

—¡Siempre haces todo mal!


Las palabras salían rápido…pero el daño se quedaba.


Un día, después de decir algo muy grosero sin pensar, Ricardo notó que su hermana se quedó callada y se fue a su cuarto con los ojos tristes.


Eso lo dejó inquieto.


Más tarde, su mamá se sentó junto a él y le preguntó con suavidad:


—Ricardo, ¿te has dado cuenta de cómo estás hablando últimamente?


Ricardo bajó la mirada.


—No mucho… solo hablo como todos.


Su mamá tomó la Biblia y la abrió.


—Escucha lo que Dios nos dice —le dijo con amor.


Leyó despacio:


“Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.”


Luego continuó:


—Hijo, nuestras palabras tienen poder. Con ellas podemos animar… o herir. Podemos dar amor… o causar dolor. Y como cristianos, lo que decimos muestra a otros cómo es nuestro corazón.


Ricardo guardó silencio.


Esa noche, acostado en su cama, recordó las veces que habló mal. Recordó la cara de su hermana. Recordó las palabras que no pudo regresar.


Entonces pensó:


—No quiero seguir hablando así…


Y oró:


—Señor, ayúdame a cuidar mis palabras y mi forma de hablar. Perdóname cuando he dicho cosas que lastiman a otros. Limpia mi corazón para que de mi boca salgan palabras de amor, respeto y verdad. Quiero agradarte con lo que digo y ser un buen testimonio para los demás. En el nombre de Jesús, amén.


Al día siguiente, algo cambió.


No fue que Ricardo nunca más sintiera enojo…pero ahora pensaba antes de hablar.


Cuando algo le molestaba, respiraba.

Cuando quería responder mal, se detenía.

Cuando veía a alguien triste, buscaba palabras amables.


Su mamá lo notó y le dijo:


—Hijo, hoy tus palabras fueron diferentes.


Ricardo sonrió.


—Me acordé que Dios escucha lo que digo… y quiero agradarlo.


Y ese día entendió una verdad muy importante:


Dios no solo mira lo que hacemos… también escucha lo que decimos.


Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...

Enseñanza de hoy: Las palabras deben edificar, no lastimar.


  • ¿Has hablado con palabras que lastiman a otros?

  • ¿Qué pasa cuando alguien te habla mal?

  • ¿Crees que Dios escucha la forma en la que hablas?

  • ¿Cómo puedes mejorar tus palabras desde hoy?


Hoy aprendimos que las palabras tienen poder. Lo que decimos puede animar o destruir, unir o separar. Dios nos enseña que no debemos usar palabras groseras, ofensivas o llenas de enojo, porque eso no edifica ni refleja el amor de Cristo. Como cristianos, debemos cuidar nuestra forma de hablar, aun cuando estamos molestos. Cuando hablamos con respeto y amor, mostramos que Dios gobierna nuestro corazón y damos un buen testimonio a los demás.


 🎯 Reto de hoy:

Hoy cuida tus palabras.

Antes de hablar, piensa:

¿Esto edifica o lastima?


Recuerda esto:

Lo que sale de tu boca muestra lo que hay en tu corazón.


Versículo clave: Efesios 4:29

Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.


Es Hora de Orar...


🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈


 ¡Tenemos una buena noticia para ti!

 Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.

 Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶‍♂️🚶‍♀️💖



Beto Cristiano
Beto Cristiano

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
Cuando nada sale como esperabas

Lectura bíblica: Salmos 34:17 A Nicolás  le encantaba dibujar. Soñaba con ganar el concurso de arte de su escuela. Durante días trabajó con cuidado: borró, volvió a pintar, eligió colores, hizo detall

 
 
 
Escuchar a tiempo también es obedecer

Lectura bíblica: Efesios 6:1 A Diego  le gustaba hacer las cosas a su manera. No porque fuera malo, sino porque pensaba que él sabía mejor. —Ahorita lo hago… —Déjame después… —Yo sé cómo hacerlo… Eso

 
 
 
Lo que Dios ve por dentro

Lectura bíblica: Salmos 139:23–24 Camila estaba sentada en su cama con los brazos cruzados. Había tenido un día difícil. En la escuela se había enojado con una compañera. Dijo palabras que no debía de

 
 
 

Comentarios


Desde nuestro ministerio familiar, trabajamos con amor para ayudarte a crecer espiritualmente.

¡Dios te bendiga y te acompañe en cada paso!

Contacto

c8748cef-fdad-4835-8d22-6a680b4a8076.png

Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
(Proverbios 22:6)

bottom of page