Cuando los celos hablan más fuerte que el amor
- Tesoros en el cielo

- 20 ene
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Proverbios 14:30
A Sebastián le encantaba pasar tiempo con su primo mayor, Daniel.
Jugaban fútbol juntos, armaban rompecabezas y siempre se sentaban uno junto al otro en las reuniones familiares.
Sebastián sentía que Daniel era casi como su mejor amigo.
Un sábado llegó un nuevo niño a la colonia. Se llamaba Andrés y también le gustaba jugar fútbol.
Desde ese día, Sebastián empezó a notar algo que no le gustó:
Daniel hablaba con Andrés. Se reían juntos. Jugaban en el mismo equipo.
Sebastián comenzó a sentirse raro por dentro.
—¿Por qué juega con él y no conmigo?
—Seguro ya no le caigo bien.
—Tal vez ya no quiere ser mi amigo.
Cada vez que los veía juntos, se enojaba. Dejó de saludar a Andrés. Respondía mal a Daniel. Y empezó a decir cosas como:
—Yo ya no quiero jugar con ustedes.
Su corazón estaba lleno de celos, aunque él no lo entendía.
Un día, su mamá lo vio sentado en el patio con cara de pocos amigos.
—Hijo, ¿por qué estás tan serio últimamente?
Sebastián cruzó los brazos.
—Es que Daniel ya no quiere estar conmigo. Ahora solo juega con Andrés.
Su mamá se sentó a su lado.
—¿Estás seguro de eso? —le preguntó con calma.
—Sí —respondió—. Siempre están juntos.
Entonces su mamá le explicó algo muy importante:
—Lo que sientes se llaman celos. Y los celos hacen que veamos las cosas más grandes de lo que son. Nos hacen pensar que estamos perdiendo a alguien, aunque no sea verdad.
Sebastián no respondió.
—Los celos no cuidan las amistades —continuó ella—. Al contrario, las dañan. Dios quiere que aprendamos a amar sin querer controlar a los demás.
Ese mismo día, en la tarde, Daniel se acercó a Sebastián.
—¿Por qué ya no juegas con nosotros? —le preguntó—. Te hemos estado esperando.
Sebastián se quedó sorprendido.
—¿De verdad? —dijo—. Pensé que ya no querías ser mi amigo.
Daniel se rió.
—Claro que sí. Solo tenemos un amigo nuevo, pero tú sigues siendo mi primo y mi amigo.
En ese momento, Sebastián se dio cuenta de algo:
Había estado enojado sin razón.
Había dejado que los celos le robaran la alegría.
Había imaginado cosas que no eran verdad.
Se sintió un poco avergonzado, pero también aliviado.
Decidió intentarlo diferente.
Se acercó a Andrés y le dijo:
—¿Puedo jugar con ustedes?
Andrés sonrió.
—¡Claro!
Ese día jugaron los tres juntos, y Sebastián descubrió algo hermoso:
El corazón no se divide cuando hay más amigos… el corazón se hace más grande.
Aprendió que los celos no lo hacían más importante, solo lo hacían más triste.
Y entendió una gran lección:
El amor une, los celos separan. Pero un corazón que confía vive en paz.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: La confianza cuida las amistades; los celos las lastiman.
¿Alguna vez te has sentido celoso de un amigo o hermano?
¿Cómo te hace sentir ese enojo por dentro?
¿Crees que los celos ayudan a tener más amigos o menos?
¿Qué puedes hacer cuando sientas celos?
Hoy aprendimos que los celos son sentimientos que pueden aparecer cuando tenemos miedo de perder a alguien o cuando pensamos que no somos importantes. Pero Dios nos enseña que el amor verdadero no tiene envidia ni celos. Ser celoso nos hace reaccionar con enojo, desconfianza y tristeza, y puede dañar nuestras amistades. En cambio, cuando aprendemos a confiar, a compartir y a alegrarnos por los demás, nuestro corazón está tranquilo. Dios quiere que tengamos un corazón seguro y lleno de amor, no un corazón controlado por los celos.
🎯 Reto de hoy:
Hoy intenta alegrarte por otra persona en lugar de sentir celos por ella.
Recuerda esto:
Dios quiere que ames sin celos y confíes sin miedo.
Versículo clave: Proverbios 14:30
El corazón apacible es vida de la carne; mas la envidia es carcoma de los huesos.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios