Cuando el corazón se rebela
- Tesoros en el cielo

- 7 ene
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: 1 Samuel 15:23
Daniel estaba molesto.
No quería hacer caso.
No quería obedecer.
No quería escuchar a nadie.
—¡Siempre me dicen qué hacer! —decía con enojo—.
—¡Yo quiero decidir por mí mismo!
Cuando su papá le pedía ayuda, respondía mal. Cuando su mamá lo corregía, hacía gestos. Y cuando alguien le hablaba de Dios, cambiaba el tema.
Un día, después de contestar con enojo, su papá lo llamó.
—Daniel, ven un momento.
Daniel fue con los brazos cruzados y la cara seria.
—¿Qué ahora?
Su papá no gritó. No se molestó. Solo lo miró con firmeza y amor.
—Hijo, lo que estás mostrando no es solo enojo… es rebelión.
Daniel frunció el ceño.
—¿Rebelión? Yo solo quiero hacer lo que quiero.
Su papá tomó la Biblia y la abrió.
—Escucha lo que Dios dice —le dijo con calma.
Leyó despacio:
“Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación.”
Luego explicó:
—La rebelión no empieza con grandes pecados. Empieza cuando el corazón dice: “No quiero obedecer”. Y cuando dejamos crecer eso, nos aleja de Dios.
Daniel bajó la mirada.
—Pero papá… obedecer es difícil.
—Sí —respondió—. A nadie le gusta que lo corrijan. Pero Dios usa la obediencia para cuidarnos, no para quitarnos la alegría.
Esa noche, Daniel se fue a su cuarto inquieto. Pensó en todas las veces que dijo “no”.En las veces que habló mal. En las veces que ignoró a Dios.
—No quiero ser así… —pensó.
Cerró los ojos y oró.
—Señor, perdóname por mi rebeldía. Ayúdame a obedecer, aunque no me guste. Quita de mi corazón el enojo y la terquedad, y enséñame a confiar en que tus caminos son mejores que los míos. En el nombre de Jesús, amén.
Al día siguiente, algo empezó a cambiar.
No fue perfecto. Todavía le costaba. Pero ahora escuchaba.
Cuando su papá le hablaba, respondía mejor.
Cuando lo corregían, pensaba antes de contestar.
Y cuando sentía enojo, oraba.
Un día le dijo a su papá:
—Todavía me cuesta obedecer… pero ya no quiero vivir enojado.
Su papá sonrió.
—Eso es dejar la rebelión y empezar a confiar en Dios.
Y Daniel entendió una verdad muy importante:
La rebelión endurece el corazón, pero la obediencia trae paz. Y obedecer a Dios siempre es el mejor camino.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: La obediencia agrada a Dios y trae paz al corazón.
¿Has respondido con enojo cuando te piden algo?
¿Te cuesta obedecer a tus padres o a Dios?
¿Crees que la obediencia es para tu bien?
¿Qué puedes cambiar desde hoy?
Hoy aprendimos que la rebelión no es solo desobedecer, sino tener un corazón que no quiere escuchar ni someterse. La Biblia nos enseña que la rebelión entristece a Dios porque nos aleja de Su cuidado. Aunque obedecer no siempre es fácil, Dios nos pide obediencia porque nos ama y quiere lo mejor para nosotros. Cuando dejamos la rebelión y aprendemos a obedecer, nuestro corazón se llena de paz y nuestra relación con Dios y con los demás mejora.
🎯 Reto de hoy:
Hoy, cuando te pidan algo, obedece con buena actitud y sin discutir.
Recuerda esto:
La rebelión aleja, pero la obediencia acerca a Dios.
Versículo clave: 1 Samuel 15:23
Porque como pecado de adivinación es la rebelión, y como ídolos e idolatría la obstinación...
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

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