Una mano extendida también es amor
- Tesoros en el cielo

- 21 ene
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Proverbios 19:17
A Emiliano le gustaba caminar con su mamá los sábados por la colonia.
Pasaban por la tienda, saludaban a los vecinos y a veces se detenían a platicar.
Un sábado, Emiliano vio a un señor sentado en la banqueta con una bolsa vieja y ropa muy gastada. Tenía la mirada cansada y apenas levantó la cabeza cuando pasaron.
Emiliano sintió algo raro en el pecho.
—Mamá… —dijo en voz bajita —, ¿por qué ese señor está ahí?
Su mamá se detuvo y lo miró con atención.
—Hay personas que pasan por momentos muy difíciles —respondió—. A veces no tienen trabajo, casa o alguien que los ayude.
Emiliano siguió caminando, pero no dejaba de pensar en el señor. Mientras comían en casa, recordó su plato lleno y el vaso de agua fresca.
—Yo tengo todo esto… —pensó—.—Y él no.
Por la tarde, cuando estaba guardando sus juguetes, tomó su alcancía. La sacudió y escuchó el sonido de las monedas.
—Con esto quería comprarme un juguete… —se dijo—, pero tal vez puedo usarlo para algo mejor.
Fue con su mamá y le mostró la alcancía.
—Mamá, ¿podemos ayudar al señor de la calle?
Su mamá sonrió con orgullo.
—Claro que sí. Dios se alegra cuando ayudamos a los demás.
Fueron juntos a comprar comida y una botella de agua. Cuando regresaron, el señor seguía sentado en el mismo lugar.
Emiliano se acercó con un poco de nervios.
—Tome… —le dijo—. Es para usted.
El señor levantó la mirada, sorprendido, y sonrió.
—Muchas gracias, campeón. Dios te bendiga.
Emiliano sintió algo muy bonito en su corazón. No era la emoción de estrenar un juguete. Era una alegría distinta… más profunda.
Al regresar a casa, Emiliano dijo:
—Mamá, me sentí feliz ayudándolo.
Ella le respondió:
—Eso es porque cuando ayudamos a los necesitados, estamos mostrando el amor de Dios.
Esa noche, Emiliano pensó en todo lo que tenía y en cómo podía compartir más.
Aprendió algo muy importante:
Ayudar a los demás no te quita nada, te llena el corazón. Y una pequeña ayuda puede significar mucho para alguien más.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Ayudar a los necesitados es mostrar el amor de Dios.
¿Has visto a alguien que necesite ayuda?
¿Cómo te sentirías si tú estuvieras en su lugar?
¿Qué cosas puedes compartir con otros?
¿Crees que a Dios le gusta cuando ayudas?
Hoy aprendimos que Dios nos llama a apoyar a las personas que más lo necesitan. No todos tienen las mismas oportunidades ni las mismas bendiciones, pero todos merecen amor, respeto y ayuda. Cuando compartimos lo que tenemos, demostramos gratitud a Dios y reflejamos su amor. Ayudar no siempre significa dar dinero; también puede ser compartir comida, tiempo, palabras amables o una oración. Dios se agrada cuando somos generosos y sensibles al dolor de los demás.
🎯 Reto de hoy:
Busca hoy una manera de ayudar a alguien: comparte, ayuda en casa o sé amable con quien lo necesite.
Recuerda esto:
Dios te bendice para que también seas de bendición.
Versículo clave: Proverbios 19:17
A Jehová presta el que da al pobre, Y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

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