Lo que ves llena tu corazón
- Tesoros en el cielo

- 12 oct 2025
- 4 Min. de lectura
Lectura bíblica: Salmo 101:3
Daniel era un niño inteligente, curioso y alegre. Le gustaba aprender cosas nuevas y disfrutaba mucho ver videos en internet. Después de hacer su tarea, tomaba su tableta y pasaba horas viendo de todo: caricaturas, retos, bromas, canciones, y a veces videos de personas famosas que hacían cosas “divertidas”.
Al principio no notó nada malo, pero poco a poco empezó a ver contenido que no agradaba a Dios. Algunos videos tenían palabras groseras, otros se burlaban de personas o mostraban cosas violentas. Daniel pensaba:
—No importa, es solo un video.
Pero con el paso de los días, algo cambió dentro de él. Comenzó a repetir algunas palabras que escuchaba, se enojaba más rápido y ya no tenía ganas de orar ni leer su Biblia.
Un día, su mamá notó su comportamiento y lo llamó con ternura:
—Hijo, ¿qué te pasa? Últimamente te veo diferente, más distraído y molesto.
Daniel encogió los hombros:
—Nada, mamá… solo estoy cansado.
Pero en el fondo sabía que algo andaba mal. Esa noche, mientras todos dormían, quiso ver un video nuevo. Sin embargo, justo antes de presionar “play”, sintió en su corazón una voz suave que decía: “Esto no te hace bien.”
Daniel detuvo el video. Cerró la tableta y se quedó pensando:
—¿Por qué no me siento tranquilo cuando veo esto?
A la mañana siguiente, su mamá lo encontró pensativo. —¿Estás bien, Daniel? —Sí, mamá… creo que he estado viendo videos que no son buenos.
Su mamá le sonrió y le dijo:
—Me alegra que lo reconozcas. Lo que vemos entra a nuestro corazón. Si llenamos nuestros ojos con cosas malas, terminamos alejándonos de Dios sin darnos cuenta.
Daniel suspiró. —No sabía que ver cosas malas podía cambiar cómo me siento por dentro.
—Claro que sí —respondió su mamá—. Jesús dijo que la lámpara del cuerpo son los ojos. Si tus ojos miran cosas buenas, todo tu ser estará lleno de luz. Pero si miras cosas malas, tu corazón se llena de oscuridad.
Esa tarde, Daniel tomó una decisión importante. Borró los videos y las cuentas que no lo edificaban. Luego oró:
—Señor, quiero que mis ojos vean cosas que te agraden. Ayúdame a cuidar mi corazón y a usar el internet con sabiduría. En el nombre de Jesús, Amén.
Durante los días siguientes, comenzó a buscar videos cristianos, historias bíblicas, canciones con mensajes buenos y documentales que le enseñaban sobre la creación de Dios. También empezó a compartirlos con sus amigos.
Un domingo, en su clase bíblica, la maestra preguntó:
—¿Qué cosas debemos cuidar para mantenernos cerca de Dios?
Daniel levantó la mano y respondió:
—Nuestros ojos. Porque lo que miramos entra a nuestro corazón.
La maestra sonrió con orgullo. —Muy bien, Daniel. Has aprendido una gran verdad: cuidar lo que vemos es una forma de obedecer a Dios.
Con el tiempo, Daniel se sintió más feliz, más en paz y más conectado con el Señor. Ya no tenía pensamientos feos ni ganas de repetir las cosas malas que veía antes. Descubrió que cuando eliges lo correcto, Dios llena tu corazón de luz.
Ahora, cada vez que iba a ver un video, hacía una pequeña oración:
—Señor, te pido a que me ayudes a que lo que voy a ver sea de tu agrado y me ayude a crecer.
Y si veía algo que no debía, simplemente lo apagaba y decía:
—No vale la pena perder mi paz por esto.
Daniel entendió que el internet no es malo, pero sí puede volverse un peligro si no elegimos bien lo que vemos. Comprendió que ver cosas buenas alimenta el alma, y ver cosas malas la ensucia.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Cuida lo que ves, porque tus ojos llenan tu corazón.
¿Qué tipo de videos ves más seguido?
¿Tus amigos miran cosas que no edifican?
¿Tus videos que miras agradan a Dios?
¿Qué tipo de contenido podrías buscar para alimentar tu mente con cosas buenas?
El internet puede ser una herramienta maravillosa si la usamos con sabiduría. Dios nos llama a cuidar lo que vemos porque nuestros ojos son la puerta de nuestro corazón. Cada video, imagen o palabra que entra por nuestros ojos puede acercarnos a Él o alejarnos de Su presencia.
Ver cosas malas puede parecer divertido al principio, pero al final deja tristeza, culpa o confusión.
En cambio, ver cosas que edifican nos llenan de paz, amor y gozo.
Un corazón limpio empieza con unos ojos obedientes.
🎯 Reto de hoy:
Elige ver hoy solo videos que te acerquen a Dios —como historias bíblicas, alabanzas o enseñanzas cristianas— y borra o evita los que no te edifican. 📱💛
¡Recuerda! Lo que ves puede llenar tu corazón de luz o de oscuridad. 🌟
Versículo clave: Salmo 101:3
No pondré delante de mis ojos cosa injusta; aborrezco la obra de los que se desvían; ninguno de ellos se acercará a mí.
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Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
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