Lo que ves, entra a tu corazón
- Tesoros en el cielo

- 28 nov
- 4 Min. de lectura
Lectura bíblica: Salmos 101:3
A Dilan siempre le había gustado ver videos. Cuando terminaba la tarea, corría por su tablet con emoción. Los videos de animales le encantaban, las caricaturas lo hacían reír y los videos de juegos eran sus favoritos.
Pero un día, mientras veía uno de sus canales preferidos, comenzaron a aparecerle videos distintos. Al principio parecían inofensivos, pero poco a poco empezaron a mostrar burlas, insultos, retos peligrosos y actitudes que nada tenían que ver con lo que él conocía como bueno.
Dilan sintió curiosidad. No eran videos para su edad, pero la curiosidad lo empujó a verlos de vez en cuando.
—Solo los veré un momento —pensó.
Pero ese “momento” se convirtió en varios días.
Sin darse cuenta, su manera de hablar comenzó a cambiar: decía frases que jamás había dicho, imitaba comportamientos agresivos y hasta se reía de cosas que antes le parecían feas.
Un día, mientras veía uno de esos videos, repitió una palabra que nunca había pronunciado.
Su mamá lo escuchó desde la cocina. Dejó lo que estaba haciendo, se acercó y dijo con voz seria:
—Dilan… ¿qué acabas de decir?
Dilan se congeló. Su corazón comenzó a latir más rápido. Sabía que esa palabra no venía de él, ni de su casa, ni de Dios.
Venía de los videos que había estado viendo.
Su mamá le quitó la tablet suavemente, se sentó a su lado y dijo:
—Hijo, necesito hablar contigo. Esto es muy importante.
Abrió su Biblia en Salmos 101:3 y leyó:
“No pondré delante de mis ojos cosa injusta…”
Luego lo miró a los ojos con amor y le dijo:
—Dilan, lo que ves no es solo entretenimiento. Lo que ves te influye más de lo que te imaginas. Los videos no solo te enseñan cosas… te forman. Y si no cuidas lo que pones frente a tus ojos, vas a permitir que cosas malas entren directo a tu corazón.
Dilan bajó la mirada.
Su mamá continuó:
—Los ojos son puertas. Dejan entrar luz o dejan entrar oscuridad. Si dejas entrar videos con groserías, violencia o burlas, esas cosas empiezan a vivir en tu mente. Y tarde o temprano… salen por tu boca y se reflejan en tu actitud.
Dilan sintió un nudo en la garganta.
—Pero mamá —susurró—… solo son videos.
Ella respondió con suavidad:
—Hijo, lo que tú llamas “solo videos” es lo que está cambiando la forma en que hablas, piensas y reaccionas. Dios quiere que cuides tu corazón, porque de él nace la vida.
Esa noche, mientras se acostaba, las palabras de su mamá resonaban como eco:
“Lo que ves te forma…”“Tus ojos son puertas…”“Dios quiere que cuides tu corazón…”
Dilan cerró los ojos y oró:
—Señor, ayúdame a no fijar mis ojos en lo que te desagrada. Quiero ver lo que te honra. En el nombre de Jesús, amén.
Al día siguiente, cuando encendió su tablet, volvió a aparecer un video inapropiado. La curiosidad quiso empujarlo otra vez, pero esta vez sintió una fuerte convicción en su interior.
Sin pensarlo, lo cerró inmediatamente. Buscó algo bueno, sano y bonito.
Y mientras veía un video educativo, sintió algo nuevo en su corazón: paz.
Por la tarde le dijo a su mamá:
—Mamá, decidí no ver esos videos. No me hacían sentir bien.
Ella sonrió y respondió:
—Dilan, eres más fuerte de lo que crees. Dios te ayudará a cuidar tus ojos y tu corazón todos los días.
Con el tiempo, Dilan se dio cuenta de algo poderoso:
Lo que ves influye en lo que piensas, lo que piensas influye en lo que sientes, y lo que sientes influye en cómo vives.
Desde ese día, tomó una decisión importante:
No ver nada que ensucie su corazón, aunque parezca “divertido” para otros.
Porque entendió que su corazón es un tesoro, y los tesoros se cuidan con atención.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Cuida tus ojos… lo que ves entra directo a tu corazón.
¿Lo que estás viendo te acerca a Dios o te aleja de Él?
¿Has repetido cosas que aprendiste en videos inapropiados?
¿Estás cuidando tu mente o la estás ensuciando sin darte cuenta?
¿Estás dispuesto a elegir contenido limpio y bueno?
Hoy aprendimos que los ojos son puertas que abren el camino hacia nuestro corazón. Lo que vemos en internet no es solo entretenimiento; tiene poder para moldear nuestro carácter, nuestras palabras y nuestras actitudes. Cuando elegimos contenido incorrecto, permitimos que la oscuridad entre poco a poco y contamine nuestra mente; pero cuando elegimos contenido sano, agradable y que honra a Dios, nuestro corazón se fortalece.
Cuidar lo que vemos es un acto de obediencia, protección y amor propio. Dios quiere que seamos sabios al mirar, porque Él sabe que nuestros ojos alimentan nuestro corazón.
🎯 Reto de hoy:
Antes de ver un video, pregúntate:
“¿Esto honra a Dios?”
Si la respuesta es no, ciérralo de inmediato.
Recuerda esto:
Lo que ves hoy… mañana se convierte en tu comportamiento.
Versículo clave: Salmos 101:3
No pondré delante de mis ojos cosa injusta; Aborrezco la obra de los que se desvían; Ninguno de ellos se acercará a mí.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios