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Las palabras que hieren… y las que sanan

  • Foto del escritor: Tesoros en el cielo
    Tesoros en el cielo
  • 23 nov
  • 3 Min. de lectura

Lectura bíblica: Proverbios 18:21


Adrián siempre fue un chico amable, respetuoso y tranquilo, pero desde hace un tiempo empezó a vivir algo que nunca imaginó.


En su escuela, dos compañeros comenzaron a burlarse de él todos los días. Se reían de su forma de vestir…inventaban apodos…y hacían comentarios crueles delante de los demás…


Adrián intentó ignorarlo al principio, tratando de convencerse de que no era para tanto…pero por dentro estaba siendo herido profundamente.


Cada palabra se sentía como una piedra pesada en su corazón.


Comenzó a cambiar:


• Ya no quería participar en clase

• Ya no sonreía como antes

• Ya no quería ir a la escuela

• Y cada noche se dormía preocupado, pensando en lo que le dirían al día siguiente.


Una tarde, al llegar a casa, su mamá lo vio entrar diferente… lento… con la cabeza abajo.


Pero lo que más la impactó fue su silencio.


Se acercó a él, lo abrazó y le dijo:


—Adrián, cuéntame qué está pasando.


Fue entonces cuando Adrián, con lágrimas acumuladas, rompió a llorar en sus brazos.

Le contó todo.


Cada burla.

Cada palabra.

Cada mirada.

Cada risa.


Su mamá lo escuchó con todo su corazón.


Luego abrió su Biblia, lo miró a los ojos y leyó:

“La muerte y la vida están en poder de la lengua…” —Proverbios 18:21


Después le dijo con ternura:


—Hijo… las palabras pueden destruir más que un golpe, pero también pueden sanar más que un abrazo. El bullying nace cuando alguien que está roto por dentro quiere romper a otro. Pero tú no eres lo que ellos dicen. Tú eres amado por Dios, elegido por Él y creado con propósito.


Adrián sollozaba.


Su mamá continuó:


—No creas ninguna palabra que te derriba. Agárrate de las palabras de Dios. Él te llama fuerte, valioso, especial y amado.


Esa noche, al orar, Adrián le dijo a Dios:


—Señor… cúrame por dentro. Devuélveme la fuerza que perdí. En el nombre de Jesús, amén.


Y Dios empezó a restaurar su corazón día a día.


Con el tiempo, Adrián comprendió algo profundo:


El bullying destruye desde adentro…pero Dios sana desde adentro también.


Su mamá le dijo un día:


—Dónde otros usan palabras para lastimar, tú usa palabras para levantar.


Adrián lo guardó en su corazón como un tesoro.


Se prometió a sí mismo que jamás usaría su boca para humillar a nadie.


Porque quien sabe lo que duele… sabe el valor de sanar.


Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...

Enseñanza de hoy: Dios sana lo que la burla hiere, y nos llama a hablar vida, no dolor.


  • ¿Alguna vez te han lastimado con palabras?

  • ¿Acaso tú has lastimado a alguien con lo que dijiste?

  • ¿Crees lo que dice Dios de ti o lo que dicen otros?

  • ¿A quién podrías animar hoy con palabras de amor?


Hoy aprendimos que el bullying no solo hiere por fuera, sino que destruye el corazón por dentro. Las palabras pueden marcar la vida de una persona, pueden apagar su ánimo, robarle su alegría y hacerle sentir que no tiene valor. Pero también entendimos que Dios sana lo que la burla rompe, restaura lo que la palabra cruel quiebra y fortalece lo que antes estaba debilitado. Él nos recuerda que nuestro valor no proviene de lo que otros dicen, sino de lo que Él declaró desde antes de que naciéramos: somos amados, diseñados con propósito y llenos de valor.


Además, aprendimos que como hijos de Dios no fuimos llamados a herir, sino a sanar; no a humillar, sino a levantar; no a destruir, sino a hablar vida. Cada palabra que sale de nuestra boca debe reflejar el amor de Cristo. Cuando usamos nuestra voz para animar, consolar, defender o bendecir, nos convertimos en instrumentos de Dios en medio de un mundo donde muchos sufren en silencio. Hoy entendemos que podemos detener el bullying no solo evitando lastimar, sino aprendiendo a amar como Cristo nos amó.


 🎯 Reto de hoy:

Busca hoy a alguien que necesite fuerza y dile algo bueno y verdadero.

Después, ora diciéndole a Dios:


“Hazme alguien que sane con mis palabras, no alguien que hiera.”


Recuerda esto:

El bullying destruye corazones… pero Dios puede restaurarlos. Usa tu voz para levantar, nunca para humillar.


Versículo clave: Eclesiastés 3:1

La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.


Es Hora de Orar...


🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈


 ¡Tenemos una buena noticia para ti!

 Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.

 Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶‍♂️🚶‍♀️💖



Beto Cristiano
Beto Cristiano

 
 
 

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(Proverbios 22:6)

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