El valor de congregarnos en la iglesia
- Tesoros en el cielo

- 6 ago 2025
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Hebreos 10:25
Paulo era un niño alegre que vivía en un vecindario tranquilo. Le encantaba armar cosas con bloques, ver caricaturas los fines de semana y jugar con su perro “Garuu”. Era muy curioso y le gustaba aprender, pero había algo que siempre trataba de evitar: ir a la iglesia los domingos.
—Mamá, ¿otra vez iglesia? —decía cada sábado en la noche—. Ya fuimos la semana pasada. ¿No podemos quedarnos hoy?
Su mamá sonreía y le respondía con paciencia:
—Hijo, así como necesitas comida todos los días, tu corazón necesita alimento espiritual. Y Dios ha diseñado la iglesia para eso: para que crezcamos juntos en fe, en amor y en obediencia a Él.
Paulo suspiraba, pero el domingo se vestía y los acompañaba. Aunque a veces lo hacía arrastrando los pies.
Un domingo, la maestra de la escuelita bíblica, la hermana Juanita, les pidió algo especial:
—Niños, hoy vamos a formar equipos para una actividad que durará cuatro semanas. Cada domingo vamos a construir algo importante: una maqueta de la iglesia. Pero no de un edificio, sino de lo que representa para Dios. ¡Nos basaremos en lo que la Biblia dice sobre la iglesia como cuerpo de Cristo!
Paulo se sorprendió. No esperaba algo tan diferente. Fue colocado en un equipo con otros tres niños: Camila, David y Mariana. Aunque no los conocía mucho, empezaron a trabajar juntos.
Cada semana agregaban partes a su maqueta: personas orando, compartiendo, ayudándose, escuchando la Palabra, sirviendo a otros, y alabando a Dios.
Mientras avanzaban en la actividad, Paulo comenzó a notar algo: cada domingo salía de la iglesia con más alegría, con más ganas de ayudar y con una paz que no encontraba en casa ni en la escuela. Empezaba a disfrutar la convivencia, las historias bíblicas, los juegos, y sobre todo, sentía que no estaba solo.
La cuarta semana, la hermana Juanita les pidió que presentaran su maqueta y explicaran lo que habían aprendido. Paulo fue el portavoz de su grupo. Con voz clara y mirada emocionada dijo:
—Aprendí que la iglesia no es solo un lugar, es una familia. Y cuando venimos cada domingo, no solo aprendemos, sino que animamos a otros, oramos juntos, y Dios se alegra cuando nos unimos. Antes no quería venir, pero ahora me doy cuenta que aquí mi fe crece.
La maestra lo miró con una gran sonrisa y añadió:
—Muy bien dicho, Paulo. Eso es lo que dice Hebreos 10:25:“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.”
Ese día, al regresar a casa, Paulo dijo sin que nadie se lo pidiera:
—Mamá, ¿puedo prepararme desde hoy para ir a la iglesia el próximo domingo?
Su mamá lo abrazó, con lágrimas de alegría. Ella sabía que algo profundo había cambiado en su hijo.
Esa noche, Paulo oró con todo su corazón:
—Señor, gracias por enseñarme que la iglesia es más que un edificio. Gracias por las personas que me ayudan a conocerte. Ayúdame a seguir creciendo en tu Palabra y a ser parte activa de mi familia espiritual. En el nombre de Jesús, Amén.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Congregarse en la iglesia nos fortalece.
Reflexiona con tus hijos estas preguntas:
¿Alguna vez te has sentido desanimado para ir a la iglesia? ¿Por qué?
¿Qué bendiciones recibimos al asistir cada semana con nuestra familia espiritual?
¿Cómo puedes animar a otros niños en tu iglesia a seguir buscando a Dios?
La iglesia es como una fogata: si un carbón se aparta del fuego, se apaga. Pero cuando estamos juntos, nos mantenemos encendidos en la fe. Congregarse es obedecer a Dios, fortalecer nuestras raíces espirituales y formar parte de una familia que camina hacia el cielo.
Dios no nos diseñó para vivir solos nuestra fe. Él quiere que crezcamos juntos, animándonos, sirviéndonos y aprendiendo unos de otros. Cada domingo es una nueva oportunidad para buscarlo y para dar gracias por su amor y su Palabra.
Hebreos 10:25
No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios