El tiempo también es un regalo de Dios
- Tesoros en el cielo

- 12 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Efesios 5:15–16
Daniel siempre decía lo mismo:
—Luego lo hago… —Después empiezo… —Ahorita no, más tarde…
Las horas se le iban rápido. Jugaba, veía videos, se distraía… y cuando menos lo esperaba, el día ya se había terminado.
Entonces venían los problemas.
—¡No hice la tarea!
—¡Se me olvidó estudiar!
—¡Ya es tarde y no me bañé!
Cada noche terminaba apurado, cansado y de mal humor.
Un día, su mamá lo llamó mientras él corría de un lado a otro buscando su mochila.
—Daniel, detente un momento —dijo con voz firme.
—Es que voy tarde, mamá… todo se me juntó —respondió él desesperado.
Su mamá lo miró con calma y le dijo:
—Hijo, no es que te falte tiempo… te falta orden.
Daniel frunció el ceño.
—¿Cómo que orden?
Su mamá tomó una hoja, un lápiz y lo sentó a la mesa.
—Ven, vamos a hablar.
Abrió su Biblia y leyó Efesios 5:15–16:
“Mirad, pues, con diligencia cómo andéis,no como necios sino como sabios,aprovechando bien el tiempo…”
Luego explicó:
—Dios nos da el mismo tiempo a todos, hijo. Pero ser sabio es saber usarlo bien. Cuando no planificas, el tiempo se desperdicia y luego llegan el estrés, los regaños y el enojo.
Daniel bajó la mirada.
—Pero mamá… se me olvida.
Ella sonrió con paciencia.
—Por eso se planifica. El tiempo no se controla solo… se organiza.
Tomaron la hoja y comenzaron a escribir:
—Hora de levantarse
—Escuela
—Tarea
—Tiempo de jugar
—Tiempo de descansar
—Tiempo para Dios
—Hora de dormir
Daniel miró la lista sorprendido.
—¿Todo eso cabe en un día?
—Sí —respondió su mamá—, cuando no desperdicias el tiempo.
Esa noche, Daniel decidió intentarlo.
No fue fácil.
Al día siguiente quiso jugar antes de hacer la tarea.
—Solo cinco minutos… —pensó.
Pero recordó la hoja pegada en la pared.
—Primero la tarea —dijo en voz baja.
La hizo despacio… pero la terminó.
Luego jugó sin culpa. Cenó tranquilo. Se acostó temprano.
Y algo raro pasó…
—Mamá… —dijo sorprendido—, hoy no me sentí apurado.
Ella sonrió.
—Porque cuando usas bien tu tiempo, el tiempo deja de ser tu enemigo.
Los días pasaron.
Daniel no fue perfecto. Algunos días se distrajo. Otros días se atrasó.
Pero ya no desperdiciaba las horas sin pensar.
Un día le dijo a su mamá:
—Antes el tiempo se me iba… ahora yo decido qué hacer con él.
Y aprendió una verdad que nunca olvidaría:
El tiempo no vuelve… pero bien usado, da fruto. Y mal usado, se pierde.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: El tiempo bien usado honra a Dios.
¿Desperdicias tu tiempo sin darte cuenta?
¿Dejas todo para el último momento?
¿Tienes horarios o haces todo a la carrera?
¿Crees que Dios quiere que seas ordenado con tu tiempo?
Hoy aprendimos que el tiempo es un regalo de Dios que no debe desperdiciarse. Cuando no organizamos nuestros horarios, el día se llena de prisas, estrés y malas decisiones. Planificar nos ayuda a ser responsables, ordenados y sabios. Dios se agrada cuando usamos bien nuestro tiempo, porque eso muestra disciplina y gratitud. No se trata de estar ocupados todo el día, sino de darle a cada cosa su momento: estudiar, ayudar, jugar, descansar y buscar a Dios. El tiempo bien usado trae paz; el tiempo desperdiciado trae problemas.
🎯 Reto de hoy:
Haz un horario sencillo para tu día y cúmplelo.
Recuerda esto:
El tiempo es un regalo: cuídalo.
Versículo clave: Efesios 5:15–16
Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios