top of page

El corazón que agrada a Dios

  • Foto del escritor: Tesoros en el cielo
    Tesoros en el cielo
  • 4 ago 2025
  • 3 Min. de lectura

Lectura bíblica: Salmos 51:10


Isabela era una niña alegre que vivía en un pequeño pueblo. Siempre que podía ayudaba a su mamá a regar las plantas y a su papá a limpiar el jardín. Parecía que todo iba bien, pero dentro de su corazón a veces guardaba sentimientos que no agradaban a Dios: envidia, enojo y orgullo.


Un domingo por la tarde, en la reunión de niños de la iglesia, la maestra Sofía anunció un concurso de memorizar versículos. Todos los niños que lo lograran recibirían una pequeña medalla.


Isabela estaba emocionada y pasó toda la semana repitiendo los versículos.


Cuando llegó el día del concurso, se sintió muy segura. Pero antes de que le tocara su turno, su amiga Camila fue la primera en pasar y recitó los versículos sin equivocarse. Los niños aplaudieron y la maestra la felicitó. En ese instante, el corazón de Isabela comenzó a llenarse de enojo y celos.


—Seguro yo lo haré mejor —pensó—, así sabrán que soy la más inteligente.


Cuando llegó su turno, su mente estaba tan ocupada en demostrar que era la mejor que se confundió y olvidó una parte del versículo. Aunque recibió un aplauso, no ganó la medalla.


Al volver a su asiento, Isabela sintió tristeza y rabia. No felicitó a su amiga, solo cruzó los brazos y se quedó callada. La maestra Sofía notó su expresión y se sentó junto a ella.


—Isabela, ¿quieres contarme qué sientes en tu corazón? —preguntó con dulzura.


—Estoy enojada porque no gané —dijo la niña, con los ojos llenos de lágrimas—. Quería demostrar que era la mejor.


—Hija, Dios mira más allá de lo que hacemos por fuera. Él mira nuestro corazón. Y lo que más desea es que tengamos un corazón limpio y humilde, que se alegre por los demás y no se llene de orgullo ni envidia.


La maestra abrió su Biblia en Salmos 51:10 y leyó:

"Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí."


—Cuando nuestro corazón está limpio, podemos disfrutar la paz de Dios, aunque no ganemos una medalla. Lo importante es agradar a Dios en lo que sentimos y hacemos.

Isabela se quedó en silencio. Esa noche, antes de dormir, habló con Dios:


—Señor, limpia mi corazón. Perdóname por sentir envidia y orgullo. Ayúdame a alegrarme por los demás y a reflejar Tu amor. En el nombre de Jesús, Amén.


Al día siguiente, Isabela decidió actuar diferente. Llevó una pequeña tarjeta que decía:


“¡Felicidades, Camila, lo hiciste muy bien!”. Su amiga sonrió y le dio un abrazo.


Ese día, Isabela sintió algo que no había sentido antes: una paz profunda en su corazón.


Descubrió que tener un corazón limpio y humilde no solo agrada a Dios, sino que también la hace más feliz que cualquier premio.


Con el tiempo, Isabela aprendió a pedirle a Dios cada día que cuidara su corazón. Entendió que cuando dejamos que Dios quite la envidia, el orgullo y el enojo, Él los reemplaza con amor, gozo y paz. Ese es el corazón que Él quiere ver en nosotros.


Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...

Enseñanza de hoy: Dios quiere un corazón limpio para llenarlo de paz y amor.


Reflexiona con tus hijos estas preguntas:

  1. ¿Qué emociones negativas a veces guardamos en nuestro corazón sin darnos cuenta?

  2. ¿Cómo podemos saber si nuestro corazón está limpio delante de Dios?

  3. ¿Qué cosas podemos hacer cada día para mantener nuestro corazón lleno de amor y no de enojo o envidia?


    - Dios ve más allá de nuestras acciones, Él ve nuestro corazón. Podemos sonreír por fuera, pero si guardamos enojo o celos, Dios lo sabe.


    - Un corazón limpio trae paz y gozo. Cuando sacamos la envidia, el orgullo y el resentimiento, Dios llena nuestro interior con alegría verdadera.


    - Cuidar el corazón es una tarea diaria. Orar, leer la Biblia y pedir perdón cuando fallamos es como limpiar nuestro jardín para que crezcan las flores del amor, la humildad y el perdón.


    - Un corazón limpio impacta a otros. Así como Isabela cambió su actitud, nuestro ejemplo puede animar a los demás a buscar también agradar a Dios.


Salmos 51:10

Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí.


Es Hora de Orar...


🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈


 ¡Tenemos una buena noticia para ti!

 Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.

 Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶‍♂️🚶‍♀️💖



Beto Cristiano
Beto Cristiano

 
 
 

Entradas recientes

Ver todo
La voz que te protege aunque no lo entiendas

Lectura bíblica: Efesios 6:1–3 A Leonel  le encantaba andar en bicicleta por la colonia. Sentía libertad. Sentía emoción. Sentía que ya era grande. Un sábado por la tarde, su papá le dijo: —Puedes sal

 
 
 
Un amigo que advierte, ama de verdad

Lectura bíblica: Proverbios 27:6 A Sebastián  le gustaba juntarse con su mejor amigo, Andrés . Jugaban fútbol, hacían tareas juntos y hasta iban a la iglesia los domingos. Pero un día algo cambió. En

 
 
 
El amor más grande que existe

Lectura bíblica: Juan 3:16 En la escuela de Daniel , todos estaban emocionados porque se acercaba el Día del Amor y la Amistad. Habían llevado tarjetas, dulces y pequeños regalos para sus amigos. Dani

 
 
 

Comentarios


Desde nuestro ministerio familiar, trabajamos con amor para ayudarte a crecer espiritualmente.

¡Dios te bendiga y te acompañe en cada paso!

Contacto

c8748cef-fdad-4835-8d22-6a680b4a8076.png

Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.
(Proverbios 22:6)

bottom of page