El enojo loco
- Tesoros en el cielo

- 15 jun
- 3 min de lectura
Proverbios capítulo 14 versículo 17, dice: “El que fácilmente se enoja hará locuras; y el hombre perverso será aborrecido.”
A veces pensamos que nuestro enojo es culpa de los demás. Creemos que reaccionamos así porque alguien nos hizo algo, porque no nos dejaron hacer lo que queríamos o porque las cosas no salieron como esperábamos. Pero Dios quiere enseñarnos que nadie puede obligarnos a enojarnos. Nosotros decidimos cómo responder. Y cuando dejamos que el enojo controle nuestro corazón, Satanás puede usarlo para traer tristeza, peleas y división.
Un día, un niño llegó emocionado a casa porque quería jugar videojuegos con sus primos que habían ido de visita.
Pero cuando entró a la sala, vio que ya estaban jugando y que solo quedaba un control.
—Primero le toca a tu primo pequeño —le dijo su tío.
El niño no esperaba esa respuesta.
Inmediatamente se molestó.
Cruzó los brazos.
Comenzó a responder de mala manera.
—¡Siempre es lo mismo!
—¡Nunca me dejan jugar!
—¡Ya no quiero estar aquí!
Su mamá trató de calmarlo, pero él estaba tan enojado que se fue dando un portazo.
Durante varios minutos permaneció solo en su cuarto.
Mientras más pensaba, más se convencía de que todos tenían la culpa de cómo se sentía.
Pero poco a poco comenzó a recordar lo que había aprendido en la iglesia: Satanás disfruta cuando el enojo llena el corazón, porque el enojo puede hacer que las personas se peleen, se lastimen y se separen.
Entonces entendió algo importante.
Sus primos no lo habían obligado a reaccionar así.
Su mamá no lo había obligado a responder mal.
Él había decidido dejar que el enojo tomara el control.
Es parecido al escorpión. Cuando se siente amenazado, reacciona inmediatamente y puede terminar hiriendo con su aguijón. Pero los seres humanos tenemos algo que Dios nos dio y que los animales no tienen: la capacidad de detenernos y escoger cómo responder.
El niño se quedó pensando.
Comprendió que había dejado que el enojo lo usara para traer tristeza y discordia a su familia.
Entonces salió de su cuarto, se acercó a su mamá y le dijo:
—Perdón por cómo reaccioné. Puedo esperar mi turno.
Su mamá lo abrazó.
Y cuando finalmente llegó su momento de jugar, el niño se dio cuenta de que había sido mucho mejor conservar la paz que dejar que el enojo arruinara toda la tarde.
Ese día aprendió que el enojo no siempre viene por culpa de otros. Muchas veces somos nosotros quienes decidimos alimentarlo o entregárselo a Dios
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: No debemos dejar que el enojo controle nuestro corazón ni permitir que traiga peleas y división.
¿Alguna vez te has enojado porque las cosas no salieron como querías?
¿Has culpado a otros por una reacción que tú elegiste?
¿Por qué crees que Satanás quiere usar el enojo para provocar peleas?
¿Qué puedes hacer cuando empieces a sentirte muy molesto?
El enojo es una emoción normal, pero no debemos dejar que se convierta en dueño de nuestras decisiones. Satanás quiere usarlo para sembrar división y tristeza, pero Dios quiere enseñarnos a responder con paciencia y dominio propio. La paz vale más que ganar una discusión.
🎯 Reto de hoy:
La próxima vez que te sientas enojado, detente, respira y pídele a Dios que te ayude a responder de una manera que traiga paz y no problemas.
Versículo clave: Proverbios 14:17
“El que fácilmente se enoja hará locuras; y el hombre perverso será aborrecido.”
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖
Haz clic en la imagen










Comentarios