Cuando dejé de tener el control
Actualizado: 23 abr
Lectura bíblica: Proverbios 3:5-6
Mateo era un niño al que le gustaba tener todo bajo control. Le gustaba saber a qué hora comería, cómo terminaría cada película y qué actividades habría el domingo en la iglesia.
Cuando algo no salía como lo planeaba, se ponía nervioso. Incluso en las oraciones, pedía a Dios que las cosas salieran como él quería.
Un día su mamá le dijo:
—Este fin de semana iremos a acampar con el grupo de niños de la iglesia. Va a ser divertido.
Mateo se emocionó… pero cuando llegaron al campamento, el plan no era lo que esperaba. No había habitaciones, solo tiendas de campaña. No había señal de celular. Y para su sorpresa, ¡él no estaba en la misma tienda que su mejor amigo!
—Esto va a salir mal —murmuró—. No me gusta cuando las cosas no salen como quiero.
Durante la primera noche, hubo una dinámica. El líder del grupo los llevó a una pequeña colina y les vendó los ojos. Luego les dijo:
—Ahora, van a bajar esta colina guiándose solo por mi voz. No pueden ver, no pueden correr. Solo escuchen, confíen, y sigan la instrucción.
Mateo entró en pánico.
—¿Y si me caigo? ¿Y si me equivoco de dirección?
—Estoy aquí contigo —dijo el líder—. Solo tienes que escuchar y obedecer.
Con miedo, Mateo dio un paso… luego otro… y otro. A veces sentía que el terreno se movía, que podía resbalar. En su mente gritaba: ¡Quiero ver! ¡Quiero controlar el camino!
Pero la voz seguía hablándole con calma:
—Un paso más… ahora gira… muy bien. Confía.
Después de varios minutos, Mateo llegó abajo sano y salvo. Cuando le quitaron la venda, no podía creer lo que había logrado. El líder le sonrió:
—¿Viste lo que lograste cuando decidiste confiar y soltar el miedo?
Esa noche, Mateo no podía dormir. Miraba las estrellas desde su tienda y pensaba en cómo, muchas veces, había querido dirigir su vida como si él fuera el conductor… cuando en realidad, no lo era.
Oró en voz baja:
—Dios, me doy cuenta de que muchas veces te pido que hagas las cosas como yo quiero, pero no me detengo a confiar en Ti. Hoy quiero cerrar mis ojos espirituales a mis planes, y abrir mi oído a tu voz. Guíame, incluso cuando no entienda. No quiero controlar… quiero seguirte en el nombre de Jesús, Amén.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Confiar en Dios no es entenderlo todo, sino rendir el corazón aunque no veamos el camino.
¿Hay algo que estás intentando controlar tú solo? ¿Qué pasaría si se lo entregas a Dios?
A veces pensamos que “fe” es solo creer que Dios existe. Pero fe también es seguir caminando cuando no entendemos lo que está pasando, sabiendo que Su voz es fiel, y Su guía es segura.
El control puede parecer seguridad, pero en realidad es una carga. Cuando soltamos esa carga y confiamos en Él, es cuando realmente caminamos en libertad.
Versículo clave: Proverbios 3:5-6
Confía en Jehová con todo tu corazón,Y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos,Y él enderezará tus veredas.
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¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖







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