¡Cuidado con las distracciones!
Actualizado: 11 abr
Leer: Lucas 21: 34-36
Santiago estaba súper emocionado por el campeonato de videojuegos que organizó su escuela. Había practicado toda la semana, incluso en las noches.
Dejó su devocional a un lado, no había leído su Biblia ni orado. Mamá le recordó que también debía prepararse para su presentación bíblica del domingo, pero él solo pensaba: “Después lo hago”.
El sábado por la noche, Santiago estaba tan concentrado jugando, que ni se dio cuenta de la hora. El domingo llegó y… ¡se le olvidó su presentación en la iglesia! Fue un desastre.
Se sintió mal y avergonzado. Había dejado que el juego ocupara todo su corazón y se olvidó de lo más importante: estar listo para las cosas de Dios.
Esa tarde, mamá se sentó con él y le leyó:“Cuídense, no sea que sus corazones se llenen de glotonería, embriaguez y los afanes de esta vida... Velad, pues, en todo tiempo orando...” (Lucas 21:34-36).
—Santiago —dijo mamá con cariño—, Jesús quiere que estemos atentos.
A veces el enemigo no nos distrae con cosas malas, sino con cosas que nos gustan mucho, pero que nos alejan de Dios.
Hay que estar preparados, porque Jesús puede volver en cualquier momento.
Santiago bajó la mirada y asintió.
—Tienes razón, mami. Quiero estar listo cuando Jesús venga. A partir de hoy, lo primero que haré será pasar tiempo con Él.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: ¡CUIDADO CON LAS DISTRACCIONES!
¿Hay algo que te esté distrayendo de pasar tiempo con Jesús? Recuerda que Él quiere que vivas preparado y con tu corazón atento. Las distracciones no siempre son cosas malas, pueden ser cosas que nos gustan (como los videojuegos, los juguetes o incluso las tareas). Pero si dejamos que esas cosas ocupen todo nuestro tiempo, podemos olvidarnos de lo más importante: buscar a Dios, orar y estar preparados. Jesús nos pide que estemos alertas y orando siempre, no solo para estar listos para su regreso, sino para vivir cerca de Él todos los días. ¡No te distraigas!
VERSICULO CLAVE: LUCAS 21:34-36
Mirad también por vosotros mismos, que vuestros corazones no se carguen de glotonería y embriaguez y de los afanes de esta vida, y venga de repente sobre vosotros aquel día.
Porque como un lazo vendrá sobre todos los que habitan sobre la faz de toda la tierra.
Velad, pues, en todo tiempo orando que seáis tenidos por dignos de escapar de todas estas cosas que vendrán, y de estar en pie delante del Hijo del Hombre.
Es Hora de Orar...
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¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
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