Deja tus cargas en las manos de Dios
- Tesoros en el cielo

- 1 ago 2025
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Salmos 55:22 y Mateo 6:25-27
Elena era una niña que siempre se preocupaba por todo. Si llovía, temía que su papá no llegara a casa. Si escuchaba a su mamá hablar de cuentas y pagos, su corazón se aceleraba pensando que tal vez no tendrían suficiente dinero.
Una noche, mientras intentaba dormir, escuchó una conversación entre sus papás:
—Últimamente los gastos han sido más altos de lo esperado
—dijo su papá con preocupación.
—Sí —respondió su mamá—, pero confío en que Dios nos ayudará, como siempre lo ha hecho.
Elena se quedó en silencio en su cama. En su mente pensaba:"¿Y si esta vez no alcanza? ¿Y si algo malo pasa?"
Al día siguiente, en la escuela dominical, la maestra habló sobre confiar en Dios. Les enseñó Mateo 6:25-27:
Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?
La maestra llevó unas pequeñas semillas y las tiró en el patio. En unos segundos, unas palomas bajaron a comerlas.
—¿Ven? —dijo sonriendo—. Estas aves no tienen una tienda donde comprar comida ni una cartera para pagar, pero Dios las alimenta cada día. ¿No creen que Dios cuidará de ustedes mucho más que de ellas?
Esa imagen quedó grabada en el corazón de Elena. Por la tarde, se sentó en el jardín de su casa y observó un gorrión que saltaba de rama en rama. No parecía preocupado por nada.
Al caer la noche, su mamá la encontró sentada en la cama con la Biblia abierta.
—¿Qué haces, hija? —preguntó.
—Mamá, hoy aprendí que Dios cuida de los pájaros y también de nosotros. Ya no quiero vivir con miedo. Quiero dejarle mis preocupaciones a Dios.
Su mamá la abrazó con lágrimas en los ojos y le respondió:
—Eso es lo que Dios quiere: que pongamos en sus manos todo lo que nos duele o preocupa. La Biblia dice en Salmos 55:22: “Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo”.
Esa noche, antes de dormir, Elena oró:
Dios, hoy te entrego mis preocupaciones. Confío en que Tú cuidarás de mi familia, así como cuidas de los pajaritos. En el nombre de Jesús, Amén.
Se sintió tan liviana, como si una gran mochila hubiera sido retirada de sus hombros.
Durmió profundamente, sin miedo.
Al pasar los días, cuando surgían nuevas dificultades, Elena recordaba las palabras de Jesús.
Ya no lloraba ni se angustiaba como antes; en su corazón había una paz nueva. Entendió que Dios quiere que vivamos confiando, no cargando solos nuestras preocupaciones.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Deja tus cargas en Dios y tendrás paz.
¿Qué cosas te han quitado la paz esta semana? ¿Estás dispuesto a entregárselas a Dios para que Él las lleve por ti?
Cuando dejamos nuestras aflicciones y preocupaciones en manos de Dios, nuestro corazón encuentra paz. Él cuida de nosotros mejor de lo que podemos hacerlo por nosotros mismos.
Salmos 55:22
Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo.
Mateo 6:25-27
Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo, que no siembran, ni siegan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas? ¿Y quién de vosotros podrá, por mucho que se afane, añadir a su estatura un codo?
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios