De la mano de Dios, aun cuando cuesta
- Tesoros en el cielo

- hace 5 días
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Proverbios 3: 5–6
Gabriel estaba pasando por días difíciles. Nada había salido como esperaba.
—¿Por qué todo me sale mal? —decía en voz baja.
En la escuela, las cosas no iban bien. En casa, se sentía confundido. Y en su corazón, había miedo.
Gabriel pensaba que confiar en Dios era fácil cuando todo estaba bien… pero ahora, cuando las cosas no salían como quería, se le hacía muy difícil.
Una tarde, estaba sentado en la sala con la cabeza baja cuando su mamá se acercó.
—Gabriel —dijo con voz suave—, te noto muy preocupado. ¿Qué te pasa?
—Mamá… —respondió—, yo oro, pero sigo sintiendo miedo. No entiendo por qué Dios permite que pase esto.
Su mamá se sentó junto a él y tomó su mano.
—Hijo, confiar en Dios no significa que nunca tengamos miedo. Significa decidir seguir confiando aun cuando no entendemos lo que está pasando.
Luego tomó la Biblia y la abrió.
—Escucha lo que dice Dios —dijo.
Leyó despacio:
“Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.”
Gabriel escuchaba atento.
—Hijo —continuó su mamá—, cuando caminamos solos, el miedo nos vence. Pero cuando caminamos de la mano de Dios, aunque el camino sea difícil, nunca estamos solos.
Esa noche, Gabriel pensó mucho en esas palabras.
—Tal vez no necesito entender todo… —pensó—, solo necesito confiar.
Al día siguiente, las cosas no cambiaron de inmediato. Seguían siendo difíciles.
Pero algo sí cambió.
Cuando sintió miedo, oró.
Cuando se sintió triste, habló con Dios.
Cuando no entendía, decidió confiar.
Un día, su mamá lo vio orando en silencio:
—Señor, hay momentos en los que tengo miedo y no entiendo lo que pasa, pero hoy decido confiar en Ti. Ayúdame a caminar de Tu mano, a descansar en Tu voluntad y a no soltarme de Ti aun cuando las cosas sean difíciles. Confío en que Tú guías mi vida y cuidas de mí todos los días. En el nombre de Jesús, amén.
Su mamá y le preguntó:
—¿Qué le dijiste a Dios?
—Le dije que tengo miedo… —respondió Gabriel—, pero que quiero seguir caminando con Él.
Su mamá sonrió.
—Eso es fe, hijo.
Y Gabriel aprendió una verdad que nunca olvidaría:
Confiar en Dios no es esperar que todo sea fácil, es decidir no soltar Su mano aunque el camino sea difícil.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Confiar en Dios es no soltar Su mano, aun cuando el camino sea difícil.
¿Te ha costado confiar en Dios alguna vez?
¿Qué haces cuando tienes miedo o estás preocupado?
¿Crees que Dios camina contigo aun en los momentos difíciles?
¿Estás dispuesto a confiar en Dios aunque no entiendas todo?
Hoy aprendimos que confiar en Dios no siempre es fácil, especialmente cuando atravesamos momentos difíciles, de miedo o de incertidumbre. Sin embargo, confiar en Dios significa poner nuestra vida en Sus manos, aun cuando no entendemos Sus planes. Dios nos invita a caminar con Él, a reconocerlo en cada paso y a descansar en que Él sabe lo que es mejor para nosotros. Cuando confiamos en Dios, no caminamos solos; Él endereza nuestro camino y nos sostiene con Su amor.
🎯 Reto de hoy:
Hoy, cuando sientas miedo o dificultad, ora y dile a Dios que confías en Él.
Recuerda esto:
Dios no promete caminos fáciles, pero sí promete caminar contigo.
Versículo clave: Proverbios 3: 5–6
Fíate de Jehová de todo tu corazón, y no te apoyes en tu propia prudencia. Reconócelo en todos tus caminos, y él enderezará tus veredas.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios