Cuida tus ojos, cuida tu corazón
- Tesoros en el cielo

- hace 3 días
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Salmos 101:3
Sebastián pasaba mucho tiempo frente a una pantalla.
Cuando no era el celular, era la televisión. Cuando no era la televisión, era un video más. Y cuando alguien le decía que apagara la pantalla, respondía molesto:
—Solo un ratito más…
—Este no tiene nada malo…
—Todos ven esto…
Pero algo estaba cambiando en él.
Sebastián empezó a contestar mal.
A enojarse rápido.
A repetir palabras que antes no decía.
Y a perder las ganas de orar.
Un día, su papá lo llamó y le dijo con calma:
—Sebastián, siéntate conmigo un momento.
Sebastián se sentó, algo inquieto.
—Papá, ¿estoy en problemas?
—No —respondió su papá—, pero quiero ayudarte a cuidar algo muy importante: tu corazón.
Sebastián frunció el ceño.
—¿Mi corazón? Pero yo solo estoy viendo videos…
Su papá tomó la Biblia y la abrió en Salmos 101:3.
—Escucha lo que dice Dios —le dijo.
Leyó despacio:
“No pondré delante de mis ojos cosa indigna.”
Luego continuó:
—Hijo, todo lo que ves entra por tus ojos y llega a tu corazón. Aunque digas que es solo un video, eso va formando tu manera de pensar, de hablar y de actuar.
Sebastián bajó la mirada.
—Pero papá… a veces no parece tan malo.
—Ese es el peligro —respondió—. No todo lo que entretiene edifica. Hay cosas que parecen normales, pero poco a poco te alejan de Dios, te quitan la paz y ensucian tu pensamiento.
Sebastián recordó algunos videos que había visto últimamente. Recordó cómo después se sentía raro, inquieto, incómodo.
—Papá… creo que tienes razón —dijo en voz baja.
Esa noche, antes de dormir, Sebastián pensó:
—Si cuido lo que veo, cuido mi corazón…
Al día siguiente tomó una decisión.
Cuando apareció un video que no era correcto, lo cerró.
Cuando un programa no agradaba a Dios, cambió de canal.
Cuando quiso pasar horas con el celular, lo dejó a un lado.
No fue fácil.
—Tengo ganas de verlo… —pensó—, pero quiero agradar a Dios.
Días después, su papá notó algo diferente.
—Te veo más tranquilo —le dijo—.—Sí —respondió Sebastián—, siento paz aquí —y señaló su corazón.
Y ese día entendió una verdad que nunca olvidaría:
Lo que ves forma lo que eres. Y cuando cuidas tus ojos, Dios cuida tu corazón.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Lo que ves con tus ojos influye en tu corazón.
¿Ves cosas que no agradan a Dios en el celular o la televisión?
¿Cómo te sientes después de ver ciertos videos o programas?
¿Crees que Dios se agrada de todo lo que miras?
¿Qué puedes cambiar desde hoy?
Hoy aprendimos que como cristianos debemos tener cuidado con lo que vemos en el celular y en la televisión. No todo lo que el mundo muestra agrada a Dios ni nos edifica. Lo que entra por nuestros ojos llega a nuestro corazón y afecta nuestra forma de pensar, hablar y actuar. Dios nos llama a cuidar nuestros pensamientos y a elegir contenidos que nos acerquen a Él. Cuando decidimos apartarnos de lo que no es correcto, Dios nos da paz y nos ayuda a vivir una vida limpia y agradable delante de Él.
🎯 Reto de hoy:
Hoy apaga o cambia cualquier contenido que no agrade a Dios.
Recuerda esto:
Dios cuida tu corazón cuando tú cuidas lo que miras.
Versículo clave: Salmos 101:3
No pondré delante de mis ojos cosa injusta; aborrezco la obra de los que se desvían; ninguno de ellos se acercará a mí.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios