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Cuando pierdo la paz y el gozo

  • Foto del escritor: Tesoros en el cielo
    Tesoros en el cielo
  • 15 oct 2025
  • 4 Min. de lectura

Lectura bíblica: Filipenses 4: 4-7


Daniel era un niño alegre, con una sonrisa que contagiaba a todos. Le gustaba jugar con sus amigos, cantar en la iglesia y ayudar a su mamá. Pero últimamente, algo había cambiado. Ya no tenía ganas de levantarse por las mañanas. En la escuela estaba distraído, y en la iglesia ya no cantaba como antes.


Su mamá lo observó y notó su tristeza. Una tarde se sentó junto a él y le preguntó con suavidad:


—¿Qué te pasa, hijo? Antes te veía tan feliz…


Daniel bajó la cabeza y respondió:


—No lo sé, mamá. Me siento vacío, cansado. Todo me sale mal. En la escuela me fue mal en los exámenes, y un amigo ya no me habla. No tengo ganas de orar ni de cantar.


Su mamá lo abrazó y le dijo:


—Hijo, a veces las circunstancias pueden robarnos el gozo, pero recuerda que el gozo verdadero no viene de lo que nos pasa, sino de quién está con nosotros.


—¿De Jesús? —preguntó Daniel con voz débil. —Exactamente —respondió ella—. Jesús sigue contigo, aunque no lo sientas. Él nunca cambia, incluso cuando todo a tu alrededor parece triste.


Esa noche, Daniel no podía dormir. Se sentía confundido y con el corazón apretado. Miró hacia la ventana y vio el cielo lleno de estrellas. Pensó:


—Si Dios creó todo esto, ¿por qué me siento tan solo?


Recordó entonces un versículo que había aprendido en la iglesia:


El gozo del Señor es mi fortaleza.” (Nehemías 8:10)


Se levantó, tomó su Biblia y comenzó a leer en voz baja. A medida que leía, sintió un poco de consuelo, como si Dios le hablara directamente al corazón.


A la mañana siguiente, su mamá le dejó una nota en su desayuno que decía:"Confía en el Señor, y Él te dará nuevas fuerzas."


Daniel sonrió. Decidió hacer algo diferente: en lugar de quejarse, comenzó a agradecer. Agradeció por su familia, por su cama, por tener comida, y por el simple hecho de estar vivo. Mientras lo hacía, notó algo extraño… el peso en su pecho empezó a aligerarse.


Pasaron los días, y Daniel comenzó a orar cada noche, aunque fuera con pocas palabras. Un domingo, durante el servicio, el pastor dijo algo que quedó grabado en su corazón:


"A veces buscamos la paz en cosas que cambian, pero la paz verdadera está en Jesús, que nunca cambia."


Daniel cerró los ojos y oró en silencio:


—Señor, quiero tener tu paz. No la que el mundo da, sino la que solo tú puedes darme. En el nombre de Jesús, Amén.


En ese momento, sintió como si un suave abrazo lo envolviera. No todo en su vida había mejorado, pero su corazón estaba tranquilo. Comprendió que la paz no es tener todo perfecto, sino confiar en que Dios tiene el control de todo.


Días después, uno de sus amigos lo vio más animado y le preguntó:


—Oye, ¿por qué estás tan contento si las cosas siguen igual?


Daniel respondió con una sonrisa:


—Porque ya entendí que mi alegría no depende de lo que pasa, sino de Jesús. Él me da paz, aunque las cosas no sean fáciles.


Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...

Enseñanza de hoy: La paz y el gozo no vienen de lo que pasa, sino de confiar en Jesús.


  • ¿Qué cosas te han robado la paz últimamente?

  • ¿Has hablado con Dios sobre lo que sientes?

  • ¿Cómo podrías llenar tu corazón de gozo otra vez?

  • ¿Estás agradeciendo a Dios aun en medio de lo difícil?


Muchas veces las circunstancias difíciles nos roban la paz y el gozo. Nos desanimamos cuando las cosas no salen bien, cuando los amigos nos fallan o cuando enfrentamos momentos de soledad. Pero Dios nos enseña que la verdadera paz no depende de lo que pasa afuera, sino de lo que Él hace dentro de nosotros.


El gozo que viene de Cristo no se apaga con los problemas, porque nace de una relación viva con Él. Cuando dejamos que Su presencia llene nuestro corazón, la tristeza se convierte en fortaleza, y el miedo en confianza. Jesús prometió darnos una paz que el mundo no puede ofrecer —una paz que sobrepasa todo entendimiento— y cuando decidimos confiar en Él, encontramos descanso para nuestra alma.


 🎯 Reto de hoy:

Hoy, aunque algo te salga mal o te sientas triste, haz una lista de tres cosas por las que puedas dar gracias a Dios. 🙏💛 Agradecer cambia el corazón y devuelve la paz.


Recuerda: el gozo no depende de lo que pasa, sino de saber que Jesús está contigo en todo momento. 🌤️


Versículo clave: Filipenses 4:4,7

Regocijaos en el Señor siempre. Otra vez digo: ¡Regocijaos!. Vuestra gentileza sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca. Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.


Es Hora de Orar...


🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈


 ¡Tenemos una buena noticia para ti!

 Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.

 Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶‍♂️🚶‍♀️💖



Beto Cristiano
Beto Cristiano

 
 
 

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(Proverbios 22:6)

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