Cuando otros te miran, que vean a Jesús
- Tesoros en el cielo

- 23 jul 2025
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 24 jul 2025
Lectura bíblica: Mateo 5:16
Mateo tenía una Biblia con su nombre en la portada, una cruz colgada en su mochila, y hasta usaba stickers que decían “Dios es amor” en sus libretas. En la iglesia, cantaba con fuerza, memorizaba los versículos y todos pensaban que era un gran ejemplo.
Pero en la escuela… las cosas eran diferentes.
Se burlaba de sus compañeros cuando cometían errores, empujaba en las filas del recreo, y siempre tenía una excusa para no ayudar cuando la maestra pedía voluntarios.
Un viernes, después de una clase, su amigo Leo se le acercó:
—Oye, Mateo… ¿Tú no eras cristiano?
Mateo se sorprendió.
—Sí… ¿por qué?
Leo bajó la mirada.
—Es que… te vi empujar a Marcos ayer. Y hoy dijiste cosas feas cuando perdimos en el partido. Yo pensé que los cristianos eran diferentes.
Esa noche, Mateo llegó a casa con el corazón inquieto. Se encerró en su cuarto, sacó su libreta de la iglesia y abrió una página donde había anotado un versículo:
“Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos." (Mateo 5:16)
Sintió que Jesús le hablaba al corazón.
“No basta con decir que me amas. Quiero que lo demuestres con tus acciones.”
Mateo se arrodilló junto a su cama y oró:
—Dios, perdóname. No he sido el mismo Mateo en la escuela que el que soy en la iglesia. Quiero que otros vean tu amor en mí, no solo cuando canto, sino también cuando juego, hablo o ayudo. Enséñame a tener un buen testimonio. Quiero ser una luz para otros. En el nombre de Jesús, Amén.
El lunes siguiente, Mateo regresó a clases con una actitud diferente.
Cuando Marcos olvidó su lápiz, Mateo le prestó uno.
Cuando alguien perdió en el juego, Mateo lo animó.
Cuando la maestra pidió ayuda para recoger los libros, Mateo fue el primero en levantarse.
Pasaron los días y algunos amigos comenzaron a notarlo.
—¡Oye, Mateo! —dijo Leo—, ahora sí pareces ese cristiano que tanto hablas en la iglesia.
Mateo sonrió.
—Es que ahora quiero que, cuando me miren, vean a Jesús en mí.
Y ese día entendió algo que nunca olvidaría:
Tu testimonio es como una lámpara. Si no brilla, no puedes guiar a nadie hacia la luz.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Tu forma de actuar muestra si Jesús vive en ti.
¿Qué cosas haces que muestran que amas a Jesús? ¿Cómo crees que te ven tus compañeros de escuela? ¿Te gustaría que otros llegaran a Jesús por cómo te comportas?
Tener un buen testimonio no es solo decir que creemos en Dios, es vivir como Él quiere: con amor, respeto, paciencia y buenas obras. Las personas observan lo que hacemos, y nuestras acciones pueden ser una forma poderosa de hablar de Jesús sin usar palabras.
Versículo clave: Mateo 5:16
Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios