Cuando oramos por los que sufren
- Tesoros en el cielo

- 19 oct 2025
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Gálatas 6:2
Samuel y Diego eran amigos inseparables desde el jardín de niños. Iban a la misma escuela, jugaban en el mismo equipo de fútbol y hasta asistían a la misma iglesia. Samuel siempre notaba que Diego era alegre y bromista, pero un día todo cambió.
Durante el recreo, Diego se apartó del grupo y se sentó solo en una esquina del patio. Samuel lo miró preocupado y se acercó .—¿Por qué estás tan callado, Diego? —le preguntó—. Antes siempre estabas riéndote.
Diego suspiró y dijo con tristeza:
—Es que mis papás ya no se llevan bien… todos los días discuten. A veces gritan y yo no sé qué hacer. No quiero que se separen.
Samuel se quedó sin palabras. Nunca había escuchado algo así de su amigo. Lo abrazó y respondió:
—No sé cómo ayudarte, pero sé que Dios puede hacerlo. ¿Quieres que oremos juntos?
Diego lo miró con los ojos llenos de lágrimas y asintió. Entonces Samuel cerró los ojos y oró con todo su corazón:
—Señor, te pedimos que entres al hogar de Diego. Toca el corazón de sus papás, quita el enojo y pon tu paz. Dales amor para escucharse y perdonarse.Y dale a mi amigo consuelo y esperanza. En el nombre de Jesús, amén.
Cuando abrieron los ojos, Diego sonrió por primera vez en mucho tiempo. Sintió algo diferente, una paz que no entendía. —Gracias, Samuel —dijo—. Me hiciste sentir mejor.
Esa noche, Samuel no pudo dormir sin volver a orar .—Dios, por favor, no te olvides de la familia de Diego. Ayúdalos, porque él está muy triste.
Pasaron los días y cada noche Samuel seguía orando. Un domingo, mientras estaban en la iglesia, Diego se le acercó corriendo. —¡Samuel! —dijo emocionado—. ¡Mis papás hablaron con el pastor! Han decidido buscar ayuda y orar juntos. Ya no pelean como antes.
Samuel sonrió con alegría. Sabía que Dios había escuchado sus oraciones. Entendió que no siempre podía solucionar los problemas de otros con palabras, pero sí podía hacerlo de la manera más poderosa: hablando con Dios.
Desde ese día, Samuel comenzó a orar no solo por Diego, sino también por otros amigos que pasaban momentos difíciles. A veces oraba por un compañero enfermo, por una maestra triste, o por los papás de un amigo que habían perdido su trabajo.
Descubrió que cuando oramos por otros, no solo ayudamos a los demás, sino que también nuestro corazón se llena de amor, compasión y fe.
Dios nos llama a “llevar las cargas los unos de los otros”, y eso significa orar, consolar y acompañar con amor. El enemigo quiere que seamos egoístas, que pensemos solo en nuestras propias preocupaciones, pero Jesús nos enseña lo contrario: a tener un corazón sensible, dispuesto a doblar las rodillas y pedir por los que están sufriendo.
Con el tiempo, Diego y su familia comenzaron a asistir juntos a la iglesia. Un día, durante la alabanza, Samuel los vio tomados de la mano, y su corazón se llenó de alegría. —Gracias, Señor —susurró—, porque cuando oramos con fe, tú escuchas y haces milagros.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Orar por otros muestra el amor de Jesús.
¿Conoces a alguien que esté pasando por un momento difícil en su casa?
¿Has orado alguna vez por él o por su familia?
¿Qué podrías pedirle a Dios hoy por las personas que sufren?
Dios nos enseña a orar no solo por nosotros mismos, sino también por los que sufren. Cuando alguien atraviesa una dificultad, nuestra oración puede ser como una luz que ilumina su camino.
Jesús nos mostró lo que es amar de verdad: acompañar, orar y consolar. Cada vez que oras por un amigo o por una familia en problemas, estás mostrando el corazón de Cristo.
La oración no siempre cambia las circunstancias de inmediato, pero siempre cambia los corazones. Y cuando Dios ve a un niño orando con fe, mueve el cielo para responder.
🎯 Reto de hoy:
Ora con fe por un amigo que esté pasando un momento difícil y pídele a Dios que le dé paz a su corazón y a su familia. 🙏💛
Recuerda: cuando oras por otros, te conviertes en un instrumento del amor de Dios. 🌤️
Versículo clave: Gálatas 6:2
Sobrellevad los unos las cargas de los otros, y cumplid así la ley de Cristo.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

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