Cuando el trabajo ocupa el lugar de Dios
- Tesoros en el cielo

- 4 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Mateo 6:33
Damián siempre había sido responsable. Le gustaba esforzarse, ayudar en casa y aprender cosas nuevas. Pero últimamente, algo estaba cambiando.
Había encontrado una actividad que le encantaba: vender dulces en el parque. Cada tarde salía con su bolsita, corría por todos lados y regresaba feliz con las monedas que había ganado.
Su mamá se alegraba… hasta que notó algo: Los domingos, cuando era hora de ir a la iglesia, Damián respondía:
—Hoy no puedo, mamá… es cuando más vendo.
—En la tarde voy, lo prometo…
—Solo hoy falto… no importa.
Pero ese “solo hoy” empezó a repetirse. Cada domingo había una excusa nueva:
“Hay mucha gente.”
“Es mi mejor día.”
“Necesito vender más.”
“Es mi negocio.”
Era como si la emoción del dinero lo estuviera alejando de Dios sin que él se diera cuenta.
Una tarde, su mamá lo llamó con voz suave:
—Damián, ven, quiero hablar contigo.
Se sentaron en la sala y ella abrió su Biblia en Mateo 6:33.
Leyó despacio:
“Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.”
Luego lo miró a los ojos:
—Hijo, me alegra que seas trabajador… pero cuando algo ocupa el lugar de Dios, ese “algo” deja de ser bendición. Si el trabajo te aleja de la iglesia, te está robando lo más importante: tu tiempo con Dios.
Damián bajó la mirada.
Su mamá continuó:
—El dinero se gasta, los dulces se venden… pero lo que Dios te da en Su casa fortalece tu corazón para toda la vida. No permitas que nada te haga faltar a la iglesia. Dios debe ser primero, siempre.
Esa noche, Damián se quedó pensando. Recordó los días en los que ir a la iglesia lo llenaba de alegría. Recordó las alabanzas, las enseñanzas, las oraciones… y cómo su corazón se sentía más fuerte, más limpio, más feliz.
En su cama, oró con sinceridad:
—Señor, perdóname por poner el trabajo antes que a Ti. Ayúdame a buscarte primero. En el nombre de Jesús, amén.
Al domingo siguiente, su mamá lo vio listo temprano, peinado y preparado para ir a la iglesia.
—¿Y tus dulces? —preguntó ella.
Damián sonrió:
—Primero Dios, mamá. Después el trabajo.
Ese día, durante la alabanza, sintió una paz que había perdido por semanas. Comprendió que ningún negocio, ninguna actividad y ningún plan valen más que estar en la presencia del Señor.
Y desde entonces, Damián tomó una decisión:
Ningún trabajo ocuparía jamás el lugar que solo Dios merece.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Nada es más importante que Dios.
¿He puesto el trabajo por encima de Dios?
¿Estoy dejando que mis actividades me alejen de la iglesia?
¿Busco a Dios primero o cuando me sobra tiempo?
¿Mi corazón sigue sintiendo la misma pasión por su presencia?
Hoy aprendimos que el trabajo es bueno, necesario y valioso, pero jamás debe ocupar el lugar de Dios en nuestra vida. Cuando dejamos que nuestras actividades, responsabilidades o ganancias nos alejen de la iglesia, perdemos la bendición más grande: la comunión con el Señor. Dios honra a quienes lo ponen primero, pero cuando lo ponemos en segundo lugar, nuestro corazón empieza a debilitarse. Buscar a Dios primero no es una carga, es una protección. La iglesia fortalece, guía, corrige y llena de paz. Nada en este mundo tiene más valor que estar con Dios y darle a Él el primer lugar.
🎯 Reto de hoy:
Antes de planear tu semana, aparta tu tiempo para Dios y para ir a la iglesia.
Recuerda esto:
Lo que pones primero determina tu futuro. Pon a Dios primero.
Versículo clave: Mateo 6:33
Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios