Cuando el enojo habla más fuerte que el corazón
- Tesoros en el cielo

- 5 feb
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Efesios 4:26–27
A Thiago le gustaba jugar fútbol en el recreo.
Siempre quería ganar.
Siempre quería ser el mejor del equipo.
Un día, durante un partido, un compañero falló un pase importante.
El otro equipo metió gol.
Thiago sintió el enojo subir rápido, como fuego en el pecho.
—¡Todo es tu culpa! —gritó.
El recreo se quedó en silencio por un momento.
El partido terminó… pero Thiago ya no se sentía bien.
No estaba feliz por el juego.
No estaba contento con el gol.
Sentía algo pesado en el corazón.
Esa tarde, mientras caminaba con su mamá, no habló mucho.
—¿Pasó algo hoy? —preguntó ella.
Thiago dudó… pero luego contó lo que había pasado.
Su mamá lo escuchó sin interrumpir.
Luego le dijo algo que Thiago no esperaba:
—El enojo puede hacernos decir cosas que lastiman a otros…
—y también puede mostrar un testimonio que no refleja a Jesús.
Thiago frunció el ceño.
—¿Testimonio?
—Sí —respondió ella—. —Las personas ven cómo hablamos, cómo reaccionamos y cómo tratamos a otros. —Si actuamos con ira, pueden pensar que no vivimos como Jesús quiere.
Esa noche, Thiago se quedó pensando en su compañero.
Recordó su cara triste.
Recordó su grito.
Se sintió mal.
Se sentó en su cama y habló con Dios.
—Señor, a veces me enojo y digo cosas que lastiman a otros. Perdóname cuando dejo que la ira controle mis palabras y mis acciones. Ayúdame a pensar antes de hablar, a responder con amor y a reflejar tu carácter en todo momento. Dame dominio propio y un corazón paciente para tratar bien a los demás. Quiero ser un buen testimonio con mi forma de actuar y hablar. En el nombre de Jesús, amén.
Al día siguiente, buscó a su compañero.
—Perdón… —dijo—.—No debí hablarte así.
Su compañero lo miró sorprendido… y luego sonrió.
Thiago sintió algo diferente.
No era orgullo.
No era victoria.
Era paz.
Y entendió algo que nunca olvidaría:
El enojo puede destruir en segundos lo que el amor tarda mucho en construir.
Aprendió que:
Sentir enojo puede pasar… pero actuar con ira puede lastimar, pecar y dar un mal testimonio.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: El enojo sin control lastima a otros y no refleja a Jesús.
¿Alguna vez te has enojado mucho?
¿Qué pasa cuando hablamos con enojo?
¿Crees que otros ven cómo reaccionas cuando te enojas?
¿Qué puedes hacer cuando sientes enojo?
La ira es un sentimiento que todos podemos experimentar, pero cuando dejamos que el enojo controle nuestras palabras y acciones, podemos lastimar a otros y pecar. Dios quiere que aprendamos a controlar nuestras emociones, a pensar antes de hablar y a responder con amor. Cuando actuamos con enojo, damos un mal testimonio. Pero cuando elegimos la paciencia, reflejamos el carácter de Cristo. Controlar la ira es parte de crecer espiritualmente.
🎯 Reto de hoy:
Cuando sientas enojo, respira, guarda silencio un momento y ora antes de reaccionar.
Recuerda esto:
Controlar el enojo protege tu corazón y el corazón de otros.
Versículo clave: Efesios 4:26–27
Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios