Cuando Dios no nos da lo que merecemos, sino lo que necesitamos
- Tesoros en el cielo

- 30 ene
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Lamentaciones 3:22–23
A Nicolás le pasó algo que no esperaba.
Mientras jugaba en el patio de la escuela, se enojó con un compañero y empujó fuerte.
El niño cayó al suelo y empezó a llorar.
Nicolás se quedó paralizado.
—¿Qué hice…? —pensó.
La maestra vio todo y lo llamó.
—Nicolás, ven conmigo.
El corazón de Nicolás latía rápido.
Sabía que había actuado mal.
Sabía que podía recibir un castigo.
Cuando llegó a casa, estaba serio y callado.
Su abuelo, que estaba sentado leyendo la Biblia, lo notó.
—¿Qué pasó, campeón?
Nicolás bajó la mirada.
—Me porté mal… y creo que merezco un castigo grande.
El abuelo cerró la Biblia y le pidió que se sentara a su lado.
—Déjame preguntarte algo —le dijo—. —¿Sabes qué es la misericordia?
Nicolás negó con la cabeza.
—La misericordia —explicó el abuelo con voz tranquila— es cuando alguien puede castigarte, pero decide perdonarte y ayudarte a cambiar.
Nicolás abrió los ojos.
—¿Aunque hiciste algo malo?
—Sí —respondió—.—Eso es misericordia.
Luego el abuelo continuó:
—Dios es misericordioso con todos. —No porque seamos perfectos, —sino porque nos ama.
Nicolás pensó en lo que había hecho.
—Entonces… ¿Dios puede perdonarme?
El abuelo sonrió.
—Claro que sí. —Dios no disfruta castigarnos, —Dios disfruta restaurarnos.
Esa noche, Nicolás se sentó en su cama.
Pensó en su error.
Pensó en su enojo.
Pensó en cómo había lastimado a otro.
Entonces habló con Dios.
—Señor, gracias por tu misericordia tan grande. Gracias porque aun cuando me equivoco, Tú no me rechazas, sino que me perdonas y me enseñas a cambiar. Ayúdame a reconocer mis errores, a pedir perdón y a confiar en tu amor. Enséñame también a ser misericordioso con los demás, a perdonar y a tratar con paciencia a quienes fallan, así como Tú lo haces conmigo. En el nombre de Jesús, amén.
Al día siguiente, Nicolás hizo algo que le costó.
Buscó al niño que había empujado.
—Perdón —le dijo—. —No debí hacerlo.
El niño lo miró sorprendido… y luego sonrió.
—Está bien.
Nicolás sintió un alivio grande en el corazón.
En ese momento entendió algo muy importante:
Dios no nos trata como merecemos, nos trata con misericordia. Y cuando recibimos misericordia, aprendemos a darla también.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: La misericordia es cuando Dios nos perdona y nos ayuda a cambiar.
¿Alguna vez hiciste algo mal y te perdonaron?
¿Cómo te sentiste cuando te mostraron misericordia?
¿Crees que Dios tiene misericordia de todos?
¿Cómo puedes mostrar misericordia a otros?
La misericordia es uno de los regalos más hermosos de Dios. Significa que Dios, aun cuando fallamos, no nos rechaza ni nos abandona. En lugar de castigarnos como merecemos, Él nos perdona, nos corrige con amor y nos da nuevas oportunidades. Todos necesitamos misericordia, porque nadie es perfecto. Dios tiene misericordia para niños, jóvenes, adultos y ancianos. Cuando entendemos la misericordia de Dios, aprendemos a perdonar a otros y a tratarles con amor, así como Dios nos trata a nosotros.
🎯 Reto de hoy:
Hoy perdona a alguien o trata con amor a quien se equivocó.
Recuerda esto:
La misericordia de Dios es más grande que nuestros errores.
Versículo clave: Lamentaciones 3:22–23
Por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos, porque nunca decayeron sus misericordias. Nuevas son cada mañana; grande es tu fidelidad.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios