Cuando das amor… también recibes
- Tesoros en el cielo

- 27 jul 2025
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Juan 13:34-35
Emilia era una niña de sonrisa tímida, voz suave y ojos grandes que parecían mirar más allá de lo evidente. Vivía en una calle tranquila donde todos los niños salían a jugar por las tardes, pero había alguien que nunca se unía: Andrés, su vecino.
Andrés era un niño con una pierna más corta que la otra y usaba un aparato para caminar. A veces los otros niños se burlaban de él, hacían carreras y decían que “no servía para jugar”.
Emilia los escuchaba y sentía un nudo en la garganta. Sabía que eso estaba mal… pero no hacía nada.
Una tarde, mientras comía galletas con su abuelita, Emilia preguntó:
—Abu, ¿por qué a veces cuesta tanto hacer lo correcto?
Su abuelita la miró con ternura y respondió:
—Porque hacer lo correcto casi siempre cuesta, pero también es lo que más bendición trae.
Jesús dijo que debemos amarnos unos a otros como Él nos amó… y eso no es solo con palabras. Es con acciones valientes.
—¿Cómo qué acciones? —preguntó Emilia.
—Como acercarte a quien nadie quiere, defender al que es burlado, dar sin esperar nada a cambio, perdonar cuando te lastiman… Eso es amor al prójimo.
Esa noche, Emilia no podía dormir. Pensaba en Andrés, en sus ojos tristes, en cómo nunca reía. Oró en voz bajita:
—Dios, si tú me diste amor cuando no lo merecía, ¿cómo no voy a dárselo a otros? Ayúdame a no quedarme callada. Mañana haré algo. En el nombre de Jesús, Amén.
A la mañana siguiente, Emilia llevó un balón a la escuela. Durante el recreo, lo sacó y lo mostró al grupo.
—¿Jugamos fútbol? —gritó.
—¡Sí! —respondieron todos.
Pero antes de que empezaran a correr, Emilia se acercó a Andrés, que estaba solo bajo un árbol.
—¿Quieres jugar con nosotros? —le preguntó con una sonrisa.
Andrés dudó. Miró sus zapatos ortopédicos y luego a los demás niños. Algunos lo miraban con burla, pero Emilia dio un paso más y le tomó la mano.
—No importa si corres más lento. ¡Igual te necesitamos! Tú puedes ser el portero.
Andrés sonrió por primera vez en mucho tiempo.
Ese día, algo cambió. No solo Andrés se sintió amado… también Emilia descubrió lo hermoso que se siente amar como Jesús. Esa tarde, todos se divirtieron más de lo normal.
Al final del juego, Andrés levantó los brazos y gritó:
—¡Atajé tres goles!
Y todos aplaudieron.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Amar como Jesús nos muestra que somos sus discípulos.
¿Qué harías tú si ves a alguien solo en el recreo? ¿Has sentido miedo de hacer lo correcto? ¿Quién es la persona que más necesita tu amor hoy?
El amor al prójimo no se trata solo de sentir bonito por dentro. Se trata de hacer algo por otros, incluso cuando nadie más lo hace. Cuando decides amar como Jesús, no solo ayudas… también eres transformado.
Versículo clave: Juan 13:34-35
Un mandamiento nuevo os doy: Que os améis unos a otros; como yo os he amado, que también os améis unos a otros.En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los unos con los otros.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios