Bajo la protección de Dios cada día
- Tesoros en el cielo

- 22 dic
- 3 Min. de lectura
Lectura bíblica: Salmos 91:1–2
Marco era un niño inquieto y curioso. Le gustaba salir, correr, jugar y hacer muchas cosas sin pensar demasiado en los peligros.
—No pasa nada… —Yo puedo solo… —Eso nunca me va a pasar a mí…
Eso decía muchas veces.
Una tarde salió a jugar sin avisar. Cruzó la calle distraído, no miró bien y un coche frenó de golpe. No pasó nada grave… pero el susto fue grande.
Cuando llegó a casa, su mamá lo estaba esperando.
—Marco, ¿sabes cuánto me preocupé? —dijo con voz firme pero temblorosa.
Marco bajó la cabeza.
—No pensé que fuera peligroso…
Su mamá respiró profundo y se sentó con él.
—Hijo, hay algo que quiero que aprendas —dijo con calma—. Todos los días necesitamos la protección de Dios. No solo para el cuerpo, también para la mente y el corazón.
Marco levantó la mirada.
—¿También para los pensamientos?
—Sí —respondió ella—. Dios no solo cuida dónde caminas, también cuida lo que piensas, lo que miras y lo que decides.
Abrió la Biblia y leyó despacio:
“El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente.”
Luego añadió:
—Cuando oramos y pedimos protección, le estamos diciendo a Dios: “Cuida mi vida, mis decisiones y mis pensamientos”.
Esa noche, Marco no se durmió rápido.
Pensó en lo que había pasado.
Pensó en su mamá.
Pensó en lo fácil que es confiarse.
—Tal vez Dios sí me cuidó hoy… —pensó—. Pero también espera que yo lo busque.
Antes de dormir, oró en silencio por primera vez de una manera diferente.
—Señor, gracias porque cada día cuidas de mi vida. Te pido que me protejas al salir y al regresar, que guardes mi mente, mis pensamientos y mis decisiones. Ayúdame a confiar en Ti y a buscarte todos los días, sabiendo que solo bajo tu cuidado estoy seguro. En el nombre de Jesús, amén.
Al día siguiente, algo cambió.
Antes de salir, Marco dijo:
—Mamá… ¿oramos antes de irnos?
Ella sonrió.
En la escuela, cuando algo peligroso se presentó, Marco fue más cuidadoso. Cuando un pensamiento incorrecto vino a su mente, recordó que Dios también cuida lo que pasa por su corazón.
Una tarde le dijo a su mamá:
—Antes pensaba que pedir protección era solo para cuando pasaba algo malo… ahora sé que es para todos los días.
Su mamá lo abrazó.
—Eso es madurar en Dios, hijo.
Y Marco entendió una verdad que nunca olvidaría:
La protección de Dios no es solo para salvarte del peligro… es para guiarte, guardarte y formarte cada día.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy: Dios cuida nuestra vida cuando confiamos en Él cada día.
¿Le pides a Dios protección todos los días?
¿Piensas que Dios cuida también tus pensamientos?
¿Te confías a veces pensando que “no pasa nada”?
¿Qué podrías hacer diferente desde hoy?
Hoy aprendimos que todos los días necesitamos pedir la protección de Dios. Dios no solo cuida nuestro cuerpo, también cuida nuestra mente, nuestros pensamientos y nuestras decisiones. Cuando no buscamos su protección, nos confiamos y podemos cometer errores. Orar cada día es reconocer que dependemos de Dios y que Él sabe mejor que nosotros cómo cuidarnos. Un cristiano responsable aprende a comenzar cada día poniéndose bajo el cuidado de Dios.
🎯 Reto de hoy:
Antes de salir de casa, ora y pídele a Dios que cuide tu vida y tus pensamientos.
Recuerda esto:
Pedir protección a Dios no es miedo, es sabiduría.
Versículo clave: Salmos 91:1–2
El que habita al abrigo del Altísimo, Morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖

Comentarios