Cuando el celular ocupa demasiado de tu corazón
- Tesoros en el cielo

- 10 ago
- 3 min de lectura
Mateo capítulo 6 versículo 21, dice:
“Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.” (RVR1960)
Un celular puede ser muy útil. Podemos usarlo para aprender, comunicarnos con nuestra familia, escuchar un devocional o disfrutar un momento de entretenimiento. El problema comienza cuando algo que debería ser solamente una herramienta empieza a ocupar demasiado espacio en nuestro corazón. Jesús enseñó que aquello que consideramos nuestro tesoro termina atrayendo nuestro corazón. Por eso debemos preguntarnos: ¿qué está recibiendo la mayor parte de mi atención, mi tiempo y mis pensamientos?
Un día, un niño recibió permiso para usar el celular de su mamá durante un rato.
Comenzó viendo algunos videos.
Después encontró un juego que le gustó mucho.
Terminó una partida y quiso jugar otra.
Después otra.
Y otra más.
Su mamá lo llamó:
—Ven, vamos a comer.
—¡Ya voy! —respondió.
Pero continuó jugando.
Unos minutos después, su hermanita se acercó emocionada.
Había hecho un dibujo especialmente para él.
—¡Mira lo que hice!
El niño apenas levantó la mirada.
—Después lo veo.
La niña se fue triste.
Más tarde, su papá le preguntó si quería acompañarlo a caminar.
—No, estoy jugando.
Llegó la noche.
Había pasado mucho tiempo frente al celular.
Cuando su mamá le dijo que era hora de guardarlo, el niño se molestó.
—¡Pero todavía no termino!
Su mamá se sentó junto a él y le preguntó:
—¿Te das cuenta de lo que ha sucedido hoy?
El niño no entendió.
Entonces ella le explicó:
—El celular no es malo, pero hoy dejaste de escuchar a tu familia, no quisiste compartir con nosotros y hasta te enojaste cuando llegó el momento de guardarlo. Quizá el problema ya no es solamente cuánto estás usando el celular, sino cuánto espacio está ocupando en tu corazón.
El niño se quedó pensando.
Recordó el dibujo de su hermanita.
Recordó que no había querido acompañar a su papá.
También recordó que aquella mañana había dicho que leería su Biblia, pero nunca lo hizo porque prefirió seguir jugando.
Entonces comprendió que algo pequeño había comenzado a convertirse en algo demasiado importante.
Al día siguiente buscó a su hermanita.
—¿Todavía tienes el dibujo que hiciste para mí?
Ella sonrió y corrió a buscarlo.
El niño lo miró con atención y la abrazó.
Después dejó el celular sobre una mesa y decidió pasar tiempo con su familia.
Es parecido a una planta que necesita espacio, agua y luz para crecer. Si una planta invasora comienza a ocupar todo el jardín, poco a poco puede quitarles espacio a las demás. Así también, algunas cosas pueden comenzar siendo pequeñas, pero si les damos demasiado lugar, terminan desplazando cosas mucho más importantes.
Ese día el niño aprendió que no necesitaba dejar de disfrutar completamente del celular.
Necesitaba aprender a ponerlo en su lugar y cuidar que nunca ocupara el espacio que pertenecía a Dios, a su familia y a las cosas verdaderamente importantes.
Pregunta a tus hijos cual es la enseñanza que aprendieron hoy...
Enseñanza de hoy:El celular puede ser una herramienta útil, pero nunca debe convertirse en nuestro tesoro. Dios debe ocupar el primer lugar en nuestro corazón, y debemos aprender a controlar la tecnología para que ella no termine controlándonos.
¿Por qué el niño comenzó a ignorar a las personas que estaban a su alrededor?
¿Qué demostró su enojo cuando su mamá le pidió guardar el celular?
¿Qué cosas importantes estaba dejando a un lado por permanecer frente a la pantalla?
¿Está ocupando alguna pantalla más espacio en tu corazón del que debería?
Reflexión: No todo lo que ocupa demasiado nuestro corazón parece malo al principio. Un videojuego, los videos o las redes pueden ser entretenimiento, pero debemos estar atentos cuando comenzamos a pensar constantemente en ellos, descuidamos nuestra familia, dejamos de obedecer o ya no tenemos tiempo para Dios.
Jesús quiere ocupar el primer lugar de nuestro corazón. Ninguna pantalla puede darnos lo que solamente Él puede darnos. Por eso, aprender a apagar un dispositivo también puede ser una manera de decir: “Señor, tú eres más importante para mí.”
🎯 Reto de hoy: Hoy guarda voluntariamente el celular, la tableta o los videojuegos durante un tiempo. Usa esos minutos para hablar con Dios, leer la Biblia, conversar con tu familia o jugar con alguien que amas. Pregúntate al terminar: ¿qué cosas hermosas estaba dejando de disfrutar por mirar una pantalla?
Versículo clave: Mateo 6:21
“Porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón.”
Es Hora de Orar...
🌈✨ ¿Te gustaría ir al cielo… pero no sabes cómo? ✨🌈
¡Tenemos una buena noticia para ti!
Dios te ama y quiere que estés con Él para siempre.
Descubre el camino con nosotros paso a paso. 🚶♂️🚶♀️💖
Haz clic en la imagen










Comentarios